Giro en la herencia de Lanata: las hijas propusieron a Elba Marcovecchio como administradora y ella lo rechazó

En una sorpresiva audiencia judicial, Bárbara y Lola Lanata solicitaron que la viuda del periodista gestione los bienes. Sin embargo, la abogada declinó el ofrecimiento tras denunciar un nuevo y hostil episodio con sus pertenencias. Además, se conoció la renuncia de su abogada defensora en medio de rumores de conflicto.

El proceso sucesorio de Jorge Lanata, lejos de alcanzar una tregua, ha sumado capítulos de una complejidad inesperada. Este domingo, en el programa Infama (América TV), se revelaron detalles de una reciente audiencia judicial que dejó atónitos a los cronistas de espectáculos: las hijas del conductor, Bárbara y Lola Lanata, propusieron formalmente que Elba Marcovecchio sea la administradora de la herencia de su padre.

Este movimiento resulta paradójico considerando el historial de enfrentamientos públicos, denuncias cruzadas y la difusión de videos donde se cuestionaba el accionar de Marcovecchio respecto a los objetos personales del periodista durante su internación. Sin embargo, la respuesta de la viuda no fue la esperada por las herederas.

El rechazo de Marcovecchio y una denuncia por hostigamiento

Según informó la periodista Cora Debarbieri, Elba Marcovecchio decidió no aceptar el cargo de administradora. En su lugar, propuso que dicha tarea recaiga sobre la persona que ya gestionaba los bienes de Lanata durante sus meses de hospitalización, buscando así mantener una línea técnica y alejada de las pasiones familiares.

Detrás de este rechazo subyace un profundo malestar por un hecho ocurrido el pasado 18 de enero que no había trascendido hasta hoy. Al regresar a su domicilio, Marcovecchio se encontró con bolsas de consorcio en la puerta de su departamento. Al revisarlas, constató que contenían su ropa y pertenencias que se encontraban en la casa de Lanata en Punta del Este. Al parecer, debido a que la propiedad uruguaya fue alquilada para la temporada de verano, las hijas del periodista habrían decidido desalojar sus objetos personales y enviárselos sin previo aviso ni cuidado alguno.

Este episodio fue interpretado por el entorno de la abogada como una «humillación» que invalida cualquier intento de acercamiento o propuesta de gestión compartida.

Renuncia y misterio en el equipo legal

A la par de los conflictos familiares, el frente judicial de Marcovecchio sufrió una modificación sensible. Se conoció la renuncia de Guadalupe Guerrero, quien fuera socia, amiga y representante legal de Elba en la causa de la herencia.

Mientras una versión indica que la salida fue «pautada desde el inicio» debido a que Marcovecchio ya se siente con la fortaleza emocional necesaria para ejercer su propia defensa, otros periodistas, como Santiago Sposato, sostienen una tesis más conflictiva. Según esta última versión, existiría un desgaste en el vínculo profesional debido a discrepancias en la estrategia judicial y una supuesta disconformidad de Elba respecto a cómo Guerrero defendió sus intereses en los momentos de mayor exposición.

A pesar de los rumores de distanciamiento, el entorno oficial asegura que la amistad entre ambas abogadas permanece intacta, aunque los movimientos en el expediente sugieren que la batalla por el patrimonio de uno de los periodistas más influyentes de la Argentina entra en una fase de resolución solitaria para su viuda.