Guillermo Dietrich admitió que el cepo de la gestión anterior generó la mayor rentabilidad histórica para las concesionarias

El exministro de Transporte y empresario automotriz reconoció que los años entre 2019 y 2023 fueron los mejores para su negocio. Explicó que la brecha cambiaria y las restricciones a las importaciones permitieron márgenes de ganancia inusuales a costa del perjuicio directo de los consumidores.

En una entrevista que generó fuertes repercusiones en el ámbito económico y político, Guillermo Dietrich, director del Grupo Dietrich y exfuncionario de la gestión de Mauricio Macri, brindó detalles sobre cómo el esquema de restricciones implementado durante el gobierno de Alberto Fernández —especialmente bajo las gestiones de Martín Guzmán y Sergio Massa en Economía— terminó favoreciendo extraordinariamente a las terminales y concesionarias de autos.

Durante un diálogo con el periodista Maxi Montenegro en el streaming Ahora Play, Dietrich fue consultado sobre si alguna vez su empresa había tenido una rentabilidad mayor a la registrada entre 2021 y 2023. La respuesta fue contundente: «Entre 2019 y 2023 fueron los mejores años de nuestra historia», afirmó el empresario.

Un negocio de alta rentabilidad y baja cantidad

Dietrich explicó que el escenario de cepo cambiario y limitaciones para el ingreso de unidades al país creó un mercado distorsionado. «Tenía una rentabilidad muy alta por producto con una restricción alta de cantidad», detalló. Este esquema permitía a las empresas del sector obtener márgenes abismales en cada unidad vendida, compensando la falta de volumen de ventas con precios elevados y sobreprecios.

El núcleo del beneficio radicaba en la brecha cambiaria, que en diversos períodos alcanzó el 100% entre el dólar oficial (al que se importaban los vehículos o sus componentes) y el dólar paralelo. Ante la repregunta del cronista sobre si las concesionarias «compraban a dólar oficial y vendían con sobreprecio», Dietrich admitió la lógica del sistema, aunque matizó la linealidad del proceso.

El consumidor: el único perjudicado

A pesar de los beneficios obtenidos por su grupo empresario, el exministro no dudó en señalar quiénes fueron los perdedores de ese modelo económico. «El que se perjudica claramente es el consumidor», sentenció. Según su análisis, el cliente final terminó pagando el costo de la falta de alternativas y el encarecimiento artificial de las unidades disponibles.

«Es importante entender que en esos procesos, el perjudicado —en algunos casos por precio y en otros por disponibilidad de alternativas— termina siendo el consumidor en todos», concluyó Dietrich. Las declaraciones dejan al descubierto la mecánica de un mercado que, bajo el paraguas de las restricciones estatales, permitió ganancias récord a sectores específicos mientras se reducía el poder adquisitivo de los usuarios.