Informe revela que la inflación real de marzo fue superior a la informada por el INDEC
Un análisis técnico sostiene que el uso de una metodología desactualizada permitió reportar un 3,4%, mientras que la aplicación de los ponderadores vigentes arrojaría un 3,5%. Denuncian que, desde el inicio de la gestión actual, la brecha entre el índice oficial y el real acumula un 11,8%.
La publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente al mes de marzo de 2026, fijado en un 3,4% por el INDEC, ha desatado una controversia sobre la representatividad de las cifras oficiales. Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el organismo nacional continúa utilizando una estructura de gastos basada en una encuesta de hace 20 años (2004/2005), postergando la implementación de la metodología de 2017/2018 que reflejaría de forma más precisa el consumo actual de las familias.
De acuerdo con este análisis, si el INDEC hubiera actualizado los ponderadores tal como estaba previsto para principios de este año, la inflación de marzo habría sido del 3,5%. Esta diferencia de una décima, que parece mínima en términos mensuales, cobra otra dimensión al analizar el acumulado: en solo tres meses, la inflación bien medida alcanzaría el 10,1%, cumpliendo en un solo trimestre la meta que el Gobierno nacional proyectó en el presupuesto para todo el año 2026.
El peso de los servicios y el transporte
La clave de la discrepancia reside en cómo se distribuye el gasto de los hogares hoy en día. Con la reponderación actualizada, los servicios y el transporte adquieren una relevancia mucho mayor en el índice general. En marzo, los rubros que más presionaron al alza fueron precisamente aquellos que están subrepresentados en la medición oficial.
El rubro de Vivienda, agua, electricidad y gas tendría una incidencia extra de 0,21 puntos porcentuales en la nueva metodología; el Transporte sumaría otros 0,13 puntos y Educación aportaría 0,11 puntos adicionales al índice general. Por el contrario, el rubro de Alimentos y Bebidas —que en marzo se movió en línea con el promedio— tiene un peso menor en la encuesta de gastos más reciente, restando 0,13 puntos en la comparación. Al mantener la estructura vieja, el INDEC estaría «escondiendo» el impacto real de los tarifazos y las subas de servicios regulados.
La inflación «bajo la alfombra»
El informe del CEPA arroja cifras contundentes sobre la gestión de La Libertad Avanza. Desde la asunción de Javier Milei, la inflación acumulada reportada oficialmente es del 293,4%. Sin embargo, al aplicar los ponderadores que toman la realidad del consumo de 2017/2018, el aumento de precios real asciende al 339,8%.
Esta brecha implica que un 11,8% de la inflación total del periodo (equivalente a 46,4 puntos porcentuales) no ha sido reflejada en las estadísticas públicas. El estudio advierte que esta subestimación sistemática permite al Gobierno presentar una desaceleración más pronunciada de la que perciben los ciudadanos en sus gastos cotidianos, especialmente en un contexto donde los servicios básicos y el transporte han liderado las subas de precios durante los últimos diez meses de curva ascendente.

