Insólito: El libertario Pablo Gómez defiende la quita de subsidios al gas mientras el frío golpea a Rosales
El presidente del Concejo Deliberante (LLA) ensayó una débil justificación para apoyar el reordenamiento de tarifas impulsado por Milei. Con un discurso copiado directamente de la Casa Rosada, minimizó el impacto que tendrá la eliminación del beneficio de “Zona Fría” en el bolsillo de los vecinos, tildando el reparto actual de “arbitrario”.
El presidente del Concejo Deliberante de Coronel Rosales y referente local de La Libertad Avanza, Pablo Gómez, rompió el silencio tras el polémico rechazo de su bloque al proyecto de resolución que buscaba blindar el beneficio de «Zona Fría» para el distrito. A través de un mensaje en sus redes sociales, alineado ciegamente con la narrativa de ajuste de Javier Milei, Gómez intentó justificar una decisión política que, en la práctica, representa avalar un tarifazo brutal para la clase media y trabajadora rosaleña.
En un intento por llevar «tranquilidad» a una comunidad ya asfixiada por la inflación, Gómez ensayó una retórica cínica al afirmar que la reasignación de subsidios «no busca quitar derechos, sino corregir un reparto arbitrario». El argumento libertario local ignora deliberadamente que el beneficio de Zona Fría se estableció por ley basándose en criterios objetivos de necesidad climática, no en la arbitrariedad política que ahora denuncian. Al calificar la cobertura actual de «arbitraria», el edil rosaleño prepara el terreno para un recorte masivo disfrazado de «justicia distributiva».
Rétorica libertaria para el ajuste local
El discurso de Gómez se refugió en abstracciones como la «eficiencia en el uso de los recursos» y los «criterios objetivos», términos que en el diccionario libertario funcionan como eufemismos para el recorte fiscal. Mientras el Municipio y los bloques opositores buscan desesperadamente proteger a la comunidad de facturas impagables, el representante rosaleño del gobierno nacional defiende que la ayuda estatal llegue «efectivamente a quienes realmente la necesitan», una frase que habitualmente precede a la exclusión de vastos sectores de la población de la cobertura de subsidios.
En un pasaje que roza el insulto a la inteligencia de los vecinos que ya enfrentan inviernos crudos, Gómez pidió «no dejarse llevar por relatos de miedo» y acusó a los discursos opositores de apostar al «miedo y al odio para frenar los cambios». Para el edil de LLA, la angustia genuina de un jubilado o un trabajador que no sabe cómo pagará la próxima factura de gas no es más que una construcción discursiva que debe ser combatida con «tranquilidad» y «libertad».
Abandono de la representación local
La postura de Pablo Gómez y el bloque de La Libertad Avanza representa una subordinación total a la agenda nacional, priorizando la ideología del ajuste fiscal por encima de la defensa de los intereses concretos de los ciudadanos que los eligieron. Al rechazar una resolución que simplemente buscaba manifestar la preocupación local y exigir el mantenimiento de un beneficio clave, los concejales libertarios rosaleños han decidido actuar como meros delegados de la Casa Rosada, avalando el abandono estatal en uno de los distritos más afectados por el clima frío de la provincia.

