Javier Milei advirtió que resistirá ante el riesgo de un estallido social
En una entrevista con Luis Majul, el mandatario reconoció la fragilidad del contexto económico y aseguró que, a diferencia de la gestión de Mauricio Macri, no permitirá que la presión política condicione su mandato.
El escenario político y económico de Argentina atraviesa una de sus etapas más críticas. En una entrevista concedida al periodista Luis Majul para el programa La Cornisa, que será emitida de forma completa este domingo, el presidente Javier Milei dejó definiciones que reflejan la magnitud de la crisis. Ante la consulta sobre el creciente descontento y los indicadores económicos que no muestran señales de recuperación inmediata, el mandatario fue tajante: “A mí no me van a llevar puesto como a Macri”.
La frase no es casual. Milei traza un paralelismo con el final del ciclo de Cambiemos en 2019, marcado por la confrontación legislativa y una economía en receso. Sin embargo, el contexto actual presenta desafíos aún más profundos: con salarios pulverizados y un modelo económico que enfrenta fuertes cuestionamientos internos y externos, el fantasma de un estallido social similar al del año 2001 sobrevuela el debate público.
Tensión política y crisis económica
El clima de confrontación quedó evidenciado recientemente durante la Asamblea Legislativa, donde los gritos e insultos recordaron las épocas de mayor polarización en el Congreso nacional. Para el jefe de Estado, estas manifestaciones son parte de un intento de desestabilización por parte de los sectores que él denomina «la casta», ante los cuales asegura que mantendrá una postura de resistencia absoluta.
A pesar de su retórica combativa, el presidente no ignora que los números de la macroeconomía y la situación social son alarmantes. La caída del consumo, la inflación persistente y la tensión en las calles configuran un cuadro complejo que el oficialismo intenta contener con un discurso de firmeza política.
La comparación con el pasado
Al mencionar a Mauricio Macri, Milei busca diferenciarse en la gestión del conflicto. Mientras que al expresidente se le cuestionó en su momento la falta de audacia o la permeabilidad ante las presiones parlamentarias, Milei apuesta al todo o nada. El mandatario libertario sostiene que su legitimidad proviene de un mandato de cambio profundo que no está dispuesto a negociar, aun cuando el costo social ponga a prueba la estabilidad de su administración.
El estreno de la nueva temporada de La Cornisa promete revelar más detalles sobre cómo planea el Gobierno afrontar los meses venideros, en un país donde la paciencia social parece estar llegando a su límite y la política vuelve a moverse en los márgenes de la incertidumbre.

