Jorge Brito: el banquero que asoma como el nuevo outsider del peronismo federal

Sectores del empresariado y dirigentes del peronismo no kirchnerista impulsan la figura del presidente de Banco Macro como una alternativa de gestión para 2027. Con un perfil que combina el éxito corporativo y el roce popular por su paso por River Plate, Brito aparece en el radar político como una opción de centro con fuerte respaldo económico.


El tablero político argentino, siempre dinámico y propenso a las sorpresas, comienza a proyectar sombras hacia el 2027. En los últimos días, el nombre de Jorge Brito ha empezado a circular con fuerza en los despachos del Círculo Rojo y en las mesas de arena del peronismo federal. El actual presidente del Banco Macro y ex titular del Club Atlético River Plate se perfila como el posible «outsider» de un espacio que busca distanciarse tanto del kirchnerismo duro como del rumbo económico actual.

La construcción de esta posible candidatura no es casual ni aislada. Responde a un movimiento de pinzas entre sectores del establishment financiero y un grupo de gobernadores y dirigentes nacionales que ven en Brito una figura capaz de aglutinar el «voto gestión». En este armado, se mencionan contactos frecuentes con figuras como Sergio Massa y el gobernador salteño Gustavo Sáenz, consolidando la idea de una vía media, de corte productivista y perfil técnico.

El perfil del «candidato del sistema»

Brito cuenta con activos que pocos dirigentes tradicionales pueden ostentar: una probada capacidad de conducción en una de las entidades bancarias más importantes del país y la exposición pública masiva que le otorgó su gestión en River Plate. Para sus impulsores, este perfil de «hombre de acción» que no proviene de la carrera política tradicional lo convierte en un candidato competitivo frente al agotamiento de las estructuras partidarias clásicas.

Desde su entorno, aseguran que el empresario tiene una visión crítica de la situación social actual y que cree en la necesidad de un consenso nacional que incluya al poder económico organizado. Sin embargo, el propio Brito mantiene la cautela. En sus círculos íntimos, el banquero se encarga de «bajar la espuma», asegurando que su prioridad hoy es la actividad privada, aunque evita cerrar definitivamente la puerta a un desafío mayor en el futuro.

La estrategia del peronismo no K

Para el peronismo federal, la figura de un outsider con billetera propia y aceitados vínculos internacionales es una carta de supervivencia. Tras la derrota de 2023, el espacio busca un liderazgo que pueda hablarle a los mercados sin descuidar la base territorial del PJ.

La aparición de Brito en escena también envía un mensaje interno al movimiento: la búsqueda de una renovación que no pase necesariamente por las urnas del conurbano bonaerense, sino por una propuesta de centro-derecha moderna. El interrogante que queda flotando en el ambiente político es si la sociedad argentina, que ya optó por un outsider disruptivo en la última elección, estará dispuesta a confiar las riendas del país a un exponente directo del poder financiero.