Jouglard asume en el Hospital Privado del Sur en medio de la crisis
El exconcejal y exfuncionario municipal tomó las riendas de la dirección de la institución médica. En sus primeras declaraciones, trazó un duro diagnóstico de la situación actual: advirtió por la caída de los ingresos frente a los altos costos operativos y detalló los severos daños estructurales que dejó el último temporal.
Desde el 1º de abril, el mapa de la salud bahiense tiene un nuevo actor en uno de sus puntos más neurálgicos. Adrián Jouglard asumió formalmente la dirección del Hospital Privado del Sur, en reemplazo de Sergio Mendoza. Su llegada se produce en una etapa de transición y en uno de los momentos más delicados para la institución, que se encuentra atravesada por una crisis económica a nivel nacional y las secuelas aún palpables de la reciente emergencia climática que azotó a la ciudad.
El nuevo director se enfrenta al desafío de administrar un gigante de la salud local que hoy presenta números en rojo. En sus primeras apreciaciones, Jouglard no esquivó la realidad financiera del nosocomio y fue tajante: “Lo que se recauda, de alguna manera, por las prestaciones que se dan, no alcanza para pagar los gastos”.
El desfasaje económico y el peso de las obras sociales
La administración de una estructura de alta complejidad como el Hospital Privado del Sur conlleva costos operativos altísimos, los cuales hoy no logran ser cubiertos por los ingresos corrientes. Según precisó el exconcejal, existe una merma cercana al 20% en términos reales de los ingresos, un desfasaje que complica el día a día de la institución.
Gran parte de esta problemática radica en el sistema de coberturas médicas. Jouglard explicó que una porción muy importante de los pacientes que se atienden en el nosocomio cuenta con la cobertura de PAMI e IOMA. Estas obras sociales estatales presentan demoras significativas en los pagos y abonan valores que, en palabras del propio director, “no alcanzan a cubrir los gastos” de las prestaciones. En contrapartida, las empresas de medicina prepaga ofrecen mejores niveles de ingreso y actualización de aranceles, pero representan a un sector minoritario de la población que asiste al centro de salud.
Infraestructura golpeada y laberíntica
A la asfixia financiera se le suma un desafío logístico y edilicio mayúsculo. El Hospital Privado del Sur es una estructura con muchísimos años de antigüedad que, según describió su nuevo titular, tiene una característica “medio laberíntica” que complejiza su funcionamiento y mantenimiento.
Pero el golpe de gracia para la infraestructura fue el reciente temporal. “El hospital tuvo un problema muy grande con la inundación, fue muy afectado, tuvo toda su planta baja y subsuelo bajo el agua”, afirmó Jouglard. Este desastre obligó a la institución a reconstruir sectores completos de manera imprevista, renovar estaciones transformadoras de energía vitales para el funcionamiento médico y reemplazar costoso equipamiento que resultó dañado de forma irreparable.
Del plano político a la gestión sanitaria
La designación de Jouglard marca su retorno de lleno a la administración de salud tras un intenso paso por la política partidaria local. Cabe recordar que se desempeñó como secretario de Gobierno durante la intendencia de Héctor Gay y, más recientemente, ocupó una banca como concejal. Sin embargo, su perfil técnico lo avala para el puesto: previamente fue Director Regional del PAMI y Presidente del Colegio de Odontólogos de la Provincia de Buenos Aires, además de haber pasado por el Ministerio de Salud bonaerense.
“Anteriormente a mi paso por la política siempre estuve relacionado, tanto en el ejercicio de mi profesión, como en la administración de los servicios de salud”, justificó, en medio de las explicaciones técnicas y los pases de mando que exige un hospital de esta magnitud.
Actualmente, el Hospital Privado del Sur pertenece a la Asociación Médica, pero funciona bajo un esquema de gerenciamiento privado. Será bajo este modelo que Jouglard deberá maniobrar para equilibrar las cuentas, recuperar la infraestructura dañada y garantizar la calidad de la atención médica para los bahienses en un contexto económico por demás adverso.

