La Cámara Argentina de la Construcción alertó sobre la grave crisis del sector

Last Updated: 12 de septiembre de 2025By

La entidad destacó que la recesión prevista para el segundo semestre representa un obstáculo adicional para la recuperación.

La Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) advirtió sobre una situación crítica que atraviesa el sector, con retrocesos en indicadores clave y creciente preocupación por los efectos de la recesión y la reducción de la obra pública. Empresarios y referentes de la cadena de valor señalaron desde la sede de CAMARCO en Buenos Aires que la actividad se vio profundamente afectada, con disminuciones significativas en el volumen de obra ejecutada durante julio, replicando la tendencia contractiva de meses anteriores. La entidad destacó que la recesión prevista para el segundo semestre representa un obstáculo adicional para la recuperación del sector.

El Consejo Federal de CAMARCO informó sobre la paralización o ralentización de proyectos de infraestructura a nivel nacional y provincial. Representantes de distintas jurisdicciones detallaron que obras públicas se detuvieron o sufrieron recortes, frenando nuevos llamados a licitación y afectando la continuidad de trabajos en curso. La entidad subrayó además los incumplimientos en los pagos estatales, tanto nacionales como provinciales, lo que impacta directamente sobre la solvencia financiera y operativa de cientos de empresas, especialmente pymes, y repercute en proveedores y subcontratistas.

La pérdida de empleo en el sector también es motivo de alarma. Según CAMARCO, “la destrucción de empleo es una consecuencia inevitable de la persistencia de la crisis y la falta de financiamiento para distintos tipos de proyectos”. La mayor afectación se observa en obras de viviendas sociales, hospitales, escuelas y obras de infraestructura básica, dependientes de contratos estatales. La entidad reclamó la reactivación de la inversión pública y la implementación de mecanismos de financiamiento accesible, además de una hoja de ruta clara para saldar las obligaciones pendientes de los gobiernos nacionales y provinciales. “Frente al deterioro constante de los indicadores sectoriales, demandamos la articulación de políticas urgentes para recomponer la cadena de pagos y asegurar la continuidad de las obras”, enfatizó el Consejo Federal.

El freno de la actividad también se refleja en el sector privado. La disminución en despachos de insumos clave, como cemento y materiales para instalaciones eléctricas y sanitarias, y la baja demanda de nuevas viviendas, oficinas y edificaciones, reflejan la incertidumbre económica general, que limita inversiones y retrasa el inicio de nuevos proyectos. Empresarios destacaron que la falta de previsibilidad sobre el rumbo económico inhibe decisiones de inversión y afecta la planificación de obras privadas y comerciales.

Provincias con alta dependencia de recursos públicos, como Chaco, Corrientes y Córdoba, registraron suspensiones de proyectos pese a contar con certificaciones aprobadas, generando presión financiera sobre las empresas. Según los datos de CAMARCO, muchas de las 4000 pymes asociadas enfrentan dificultades para cumplir con cargas sociales, sueldos y obligaciones fiscales, mientras el acceso a líneas de crédito se mantiene limitado y el costo del financiamiento privado ha subido, impidiendo anticipar gastos o sostener capital de trabajo. Incluso obras de menor porte experimentaron demoras de más de 90 días entre la presentación de certificados y el desembolso efectivo, profundizando la crisis del sector.