La Federación de Trabajadores de la Alimentación inicia un plan de lucha nacional por recomposición salarial
La Federación de Trabajadores de la Alimentación (FTIA) ha dado inicio a un plan de lucha a nivel nacional, que incluye asambleas y paros de dos horas por turno a partir del próximo lunes 22 de septiembre. La medida es una respuesta contundente a la postura de la cámara empresaria, a la que el gremio acusa de intransigencia frente a los reclamos salariales de los trabajadores del sector.
Un reclamo que crece a nivel nacional
El conflicto se agudizó tras el rechazo de la FTIA a la oferta oficial de un aumento salarial del 1%. Según un comunicado emitido por la federación, «el salario no alcanza», y la propuesta no responde al «justo reclamo» de los trabajadores. La decisión de comenzar con las protestas fue tomada por aclamación en una movilización masiva frente a la sede de la cámara empresaria en la Ciudad de Buenos Aires. El plan de lucha cuenta con el respaldo de todos los sindicatos de la Alimentación del país, lo que subraya la magnitud y el alcance del conflicto. El paro, de carácter progresivo, se suma a un contexto de creciente tensión social y económica en el país. El comunicado de la FTIA, con fecha del 17 de septiembre de 2025, es una declaración de intenciones clara y directa que busca presionar a las cámaras empresariales para que reconsideren su postura. La movilización de los trabajadores de la alimentación es un reflejo del descontento generalizado ante la pérdida del poder adquisitivo y el ajuste económico. El sindicato enfatiza la necesidad de una recomposición salarial que permita a los empleados hacer frente a la inflación y a las dificultades del día a día.
El contexto de la disputa y las implicaciones económicas
La negociación paritaria en el sector de la alimentación se ha caracterizado por la falta de acuerdo. Mientras que el sector empresarial argumenta limitaciones económicas, los trabajadores señalan que las ganancias de las empresas no se ven reflejadas en sus sueldos. Este conflicto, que se suma a otras disputas laborales en el país, tiene el potencial de afectar la cadena de producción y el abastecimiento de productos alimenticios. La decisión de la FTIA de comenzar con un paro escalonado busca ejercer una presión considerable sin llegar a una interrupción total de las actividades en una primera instancia.
La postura de la FTIA de no ceder ante una oferta considerada insuficiente es un claro mensaje para otros gremios y para el gobierno. El sindicato busca defender el poder de compra del salario, una lucha que se ha vuelto una constante en la agenda sindical en un escenario de alta inflación. La movilización en las puertas de los establecimientos a nivel nacional subraya la determinación del gremio de llevar su reclamo hasta las últimas consecuencias.

