La industria y la construcción volvieron a caer en julio

Last Updated: 13 de septiembre de 2026By Tags: , , , , , , ,

La industria manufacturera y la construcción volvieron a mostrar señales de retroceso durante el mes de julio, profundizando las dudas sobre la consolidación de la economía real en Argentina. De acuerdo con los últimos datos oficiales dados a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la producción industrial registró una contracción del 4,9% en la comparación interanual, mientras que la actividad del sector de la construcción retrocedió un 4,5% respecto del mismo mes del año 2025.

El deterioro de la actividad productiva también quedó evidenciado en la medición de carácter mensual. La actividad industrial experimentó una baja cercana al 5% frente a los registros del mes de junio, al tiempo que la construcción sufrió un descenso del 4,6% en términos desestacionalizados. Con este resultado, el rubro de las obras y estructuras interrumpió de manera directa la tendencia de leve recuperación que venía mostrando a lo largo de los dos meses anteriores.

En el ámbito fabril, la caída se presentó de forma generalizada en la mayoría de sus componentes, afectando a 12 de las 16 divisiones relevadas por el organismo nacional de estadística. Entre los rubros que sufrieron los impactos más severos aparecieron la fabricación de maquinaria y equipo, prendas de vestir, productos de cuero y calzado, la industria de vehículos automotores y diversos segmentos vinculados a la transformación metalúrgica.

Con el resultado registrado durante el séptimo mes del año, la industria manufacturera acumuló una baja aproximada del 2,6% durante los primeros siete meses frente al mismo período de 2025. Las estadísticas oficiales evidencian que los repuntes parciales observados en momentos puntuales del año no lograron afianzarse, provocando que múltiples ramas de la producción continúen operando con márgenes inferiores a los niveles previos.

Por su parte, el sector de la construcción presentó una dinámica similar de desaceleración. Si bien el acumulado entre los meses de enero y julio todavía conserva una mejora interanual del 1,7%, las cifras de julio marcaron un claro punto de inflexión. El enfriamiento de las obras se reflejó de forma directa en el consumo de insumos clave, donde se registraron fuertes caídas interanuales en el asfalto (-23,1%), yeso (-21,2%), ladrillos huecos (-12,9%), cales (-9,8%), hormigón elaborado (-9,5%) y cemento Portland (-8,1%).

El retroceso de la actividad también comenzó a impactar de manera negativa en las proyecciones empresariales. De acuerdo con los relevamientos de expectativas del sector, el 75% de las compañías abocadas principalmente a la ejecución de obras privadas considera que el nivel de actividad no registrará modificaciones significativas en los próximos meses. De igual modo, una porción determinante de las firmas asociadas a la obra pública tampoco anticipa un escenario de reactivación en el corto plazo.

La evolución desfavorable de ambos sectores genera preocupación en el mercado laboral por tratarse de dos actividades intensivas en generación de mano de obra y articuladoras de extensas cadenas de valor. La contracción manufacturera impacta sobre plantas industriales, talleres, logística y servicios conexos, mientras que el parate de la construcción afecta a los trabajadores operativos, el transporte de cargas y a las empresas proveedoras de insumos para proyectos públicos y privados.

Frente a este escenario, diversas cámaras empresarias y organizaciones sindicales continuaron manifestando su alarma ante la reducción de turnos de trabajo, la multiplicación de suspensiones, la menor utilización de la capacidad instalada y la pérdida de puestos de trabajo. Los datos de julio posicionan a la industria y a la construcción nuevamente en el centro de las alertas económicas, abriendo el interrogante sobre si se trata de un bache temporal o de un deterioro más prolongado en dos motores clave para la economía.