La mortalidad infantil volvió a subir en la Argentina y registró el mayor aumento desde 2002

Last Updated: 1 de febrero de 2026By

Un informe oficial del Ministerio de Salud confirmó un incremento de 0,5 puntos en la tasa de mortalidad infantil entre 2023 y 2024. Corrientes, Chaco y La Rioja encabezan los registros más altos, mientras que la Ciudad de Buenos Aires y Santa Fe muestran los índices más bajos.

La Argentina registró en 2024 el mayor aumento de la tasa de mortalidad infantil desde 2002, según surge del último informe de Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud de la Nación. El dato marca un quiebre en la tendencia descendente sostenida durante más de dos décadas y coincide con el primer año de la gestión del presidente Javier Milei.

De acuerdo con el relevamiento oficial, al que accedió el medio especializado Chequeado, la tasa de mortalidad infantil pasó de 8 a 8,5 muertes cada 1.000 nacidos vivos entre 2023 y 2024. En términos absolutos, se registraron 3.513 fallecimientos de niñas y niños menores de un año en todo el país durante ese período.

El incremento no fue homogéneo y muestra fuertes disparidades regionales. Corrientes encabeza el ranking con la tasa más elevada del país, alcanzando 14 muertes infantiles cada 1.000 nacidos vivos. Le siguen Chaco, con 11,8, y La Rioja, con 11,7. También se destacan cifras preocupantes en Formosa y Santiago del Estero, donde la tasa asciende a 10,7.

En contraposición, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires presenta el índice más bajo del país, con 4,9 fallecimientos cada 1.000 nacidos vivos, menos de la mitad del promedio nacional. En tanto, Santa Fe se ubica entre las provincias con menor mortalidad infantil, registrando 275 muertes, seguida por Córdoba, con 231, y la provincia de Buenos Aires, que concentró el mayor número absoluto de casos, con 1.236 fallecimientos, debido a su densidad poblacional.

Los especialistas advierten que la suba resulta significativa por su magnitud y por el contexto histórico. Desde el año 2000, cuando la tasa de mortalidad infantil se ubicaba en 16,6, la Argentina había logrado reducir de manera sostenida este indicador, considerado uno de los principales termómetros del sistema de salud, las condiciones socioeconómicas y el acceso a la atención médica.

Los únicos antecedentes de aumentos, aunque más leves, se registraron en los períodos 2001-2002, 2006-2007, 2021-2022 y ahora 2023-2024. Sin embargo, el salto de medio punto observado en el último año constituye el más pronunciado desde comienzos de siglo.

El dato reabre el debate sobre el impacto de las políticas públicas en salud materno-infantil, el acceso a controles prenatales, la calidad de la atención neonatal y las condiciones de vida en los sectores más vulnerables del país, especialmente en las provincias del norte argentino, donde se concentran los índices más altos.