La Policía detuvo al “Loco del Cubanito” por un robo en Bahía Blanca

Last Updated: 19 de septiembre de 2025By

Un operativo policial en Bahía Blanca culminó con la detención de un joven de 21 años, conocido por sus amplios antecedentes delictivos, y su madre, en el marco de una investigación por el robo a un carro de venta de cubanitos. La noticia causó revuelo en el barrio, donde la víctima, una comerciante local, había denunciado el hurto de su mercadería. El detenido, de 21 años, recuperó la libertad minutos más tarde.

Un allanamiento que destapó más de un delito

 

El allanamiento, llevado a cabo por personal de la Comisaría Séptima y el Grupo de Apoyo Departamental (GAD), se realizó en una vivienda de la calle Pigüé 2880, un domicilio conocido por la policía. La orden fue emitida por el Juzgado de Garantías N° 4 y la UFIJ N° 7, a cargo de la Dra. Marina Lara, tras una exhaustiva investigación sobre el robo a un carro de cubanitos. La propietaria había dejado el carro en la vereda de su casa en Pigüé al 2000, y al día siguiente, lo encontró con la ventana forzada y sin la mercadería.

Durante el operativo, se logró la aprehensión de Gastón Ezequiel Barroso, de 21 años, quien fue identificado como el presunto autor del robo. En su vivienda, la policía secuestró parte de la mercadería sustraída y la vestimenta que habría utilizado durante el ilícito. La causa fue caratulada como «Robo».

Pero la sorpresa del allanamiento fue la detención de la madre del joven, Marcela Alejandra Barroso, de 54 años, por un delito completamente diferente. La mujer fue aprehendida luego de que se constatara que su motocicleta, una Keeway 150 c.c., tenía un pedido de secuestro activo por robo desde noviembre de 2019, a requerimiento de la UFIJ N° 13 del Departamento Judicial de Tres Arroyos.


 

Un prontuario que se extiende

 

Según el comunicado oficial, el detenido, Gastón Ezequiel Barroso, tiene un historial de «amplios antecedentes en delitos contra la propiedad». Si bien fue liberado minutos más tarde por disposición de la fiscalía, la policía investiga su posible participación en otros hechos delictivos ocurridos en la jurisdicción. Este tipo de incidentes, donde los delincuentes reinciden, genera una creciente preocupación en los vecinos y comerciantes de la zona, que a menudo se sienten desprotegidos ante la reiteración de los delitos.

El caso, que mezcla un hecho insólito como el robo de cubanitos con un prontuario delictivo más complejo, pone de manifiesto los desafíos que enfrenta la justicia para garantizar la seguridad en el ámbito local y la frustración de la comunidad ante la rapidez con la que los delincuentes recuperan su libertad.