La Sorpresa Danesa: La venta de los F-16 a Argentina genera alivio en Copenhague tras años de rechazos internacionales

Last Updated: 8 de diciembre de 2025By

Referentes políticos de Dinamarca no ocultan su asombro ante la compra de los cazas F-16 por parte de Argentina. Tras ser rechazados por múltiples países, incluyendo a Colombia y Rumania, la concreción de la venta por USD 650 millones es considerada una «salvación» para un lote de aviones que el país escandinavo ya había catalogado como obsoletos y destinados a ser vendidos por repuestos.

El acuerdo de adquisición de 24 cazas supersónicos F-16, firmado por el gobierno argentino con Dinamarca, ha generado más que un debate en el ámbito local. De acuerdo con reportes del diario La Nación basados en fuentes danesas, la transacción provocó una mezcla de sorpresa y alivio en Copenhague.

Los propios daneses han admitido, en declaraciones off the record, que no podían creer haber encontrado un comprador para el lote de aeronaves, consideradas «vetustas» en el contexto de la aviación militar moderna. La frase «Argentina nos salvó» encapsula la incredulidad ante la concreción de la venta, luego de que los aviones fueran rechazados por múltiples países.


Una flota destinada al desguace o a Ucrania

La urgencia danesa por desprenderse de los F-16 se debe a su proceso de modernización militar. Desde 2016, Dinamarca aprobó la decisión de migrar a cazas de quinta generación, adquiriendo los avanzados F-35. Este cambio dejó a los F-16, aunque pertenecientes a la cuarta generación, como material innecesario y obsoleto para las necesidades estratégicas danesas.

La dificultad para encontrar compradores para estas unidades de más de tres décadas de antigüedad se evidenció en los rechazos previos de naciones como Colombia y Rumania. Los daneses, incluso, habían comenzado a considerar que la mejor alternativa sería vender las aeronaves por partes como meros repuestos.

De hecho, la propia Fuerza Aérea Danesa ya había destinado una parte de su flota en desuso a donación. Previo a la venta argentina, el gobierno danés había decidido regalar 19 cazas F-16 a Ucrania como parte de su apoyo militar a Kiev. Este gesto subraya el bajo valor estratégico que estos aparatos tienen para el país escandinavo.


La influencia Milei y la presión geopolítica

La concreción de la venta a Argentina no fue solo un asunto técnico o económico, sino que estuvo profundamente entrelazada con factores políticos y geopolíticos. El acuerdo fue impulsado por la administración de Javier Milei, que buscó reorientar la política de defensa hacia una alineación occidental y pro-estadounidense.

El papel del gobierno argentino en la adquisición fue clave, según el análisis danés. Alex Ahrendtsen, parlamentario y miembro del opositor Partido Popular Danés, sostuvo categóricamente: «Sin el ascenso de Milei, no creo que hubiéramos podido venderle los F-16 a la Argentina”.

Esta perspectiva se refuerza con la intensa presión geopolítica ejercida por Estados Unidos y el Reino Unido para que Argentina desistiera de su opción alternativa, el JF-17 Thunder chino-paquistaní. La elección del F-16, de origen estadounidense, sella la preferencia argentina por el equipamiento de la OTAN, relegando a la Fuerza Aérea (FAA) de la posibilidad de adquirir un caza nuevo y de menor costo inicial, pero de una esfera de influencia diferente.


La paradoja del precio: $650 millones por lo que valía $62 millones

El análisis financiero de la operación revela la magnitud de la inversión argentina en un material que estaba al borde de la obsolescencia para el vendedor. Inicialmente, Dinamarca había estimado que podría obtener solo USD 62 millones por la venta de los aviones.

En contraste, Argentina se comprometió a pagar una suma sustancialmente mayor, que se desglosa en:

  • USD 300 millones por los 24 aviones.

  • USD 350 millones adicionales por el sistema de armas, entrenamiento, y repuestos.

El costo total de la operación asciende así a USD 650 millones. Si bien el precio incluye la modernización de la aviónica (MLU) y el paquete de soporte logístico, la diferencia entre la valoración inicial danesa de la aeronave y el precio final pagado por el conjunto es notable. Esto sugiere que Argentina pagó un alto costo por el paquete logístico, de entrenamiento y, fundamentalmente, por la luz verde geopolítica de Estados Unidos para la venta del sistema de armas.

La adquisición de estos F-16 representa para la Fuerza Aérea Argentina (FAA) un paso fundamental para recuperar la capacidad supersónica de defensa perdida con el retiro de los Mirage III y los A-4AR, pero se concreta en un contexto donde el vendedor no oculta su alivio por haber encontrado un destino final para un material que consideraba amortizado.