Lourdes Fernández habló con la Policía y aseguró que está bien, pero no reveló su paradero
La cantante de Bandana se comunicó con el área de Búsquedas de Personas para despejar la preocupación generada por la denuncia de su madre.
Tras tres semanas sin contacto, la madre de Lourdes Fernández radicó una denuncia en la Comisaría Vecinal 14B de la Ciudad de Buenos Aires. La artista respondió por videollamada y manifestó: “Con esto se van a dar cuenta que estoy re bien. Muchísimas gracias”. Aunque aseguró estar en buen estado, no quiso brindar detalles sobre su ubicación, buscando únicamente “dar tranquilidad”.
Durante su comunicación con la Policía, Lourdes insistió en que se encontraba bien, pero señaló las dificultades que tuvo para contactarse con las autoridades: “Estuve buscando todo el día y no sabía con quién hablar. El 114 no, 911 no, y todo se iba cada vez más, más, más”. En la comunicación, los efectivos le respondieron: “Bueno Lourdes, después queremos tu autógrafo”.
La Policía mantiene comunicación constante con la cantante, pero su círculo cercano sigue preocupado por la falta de información concreta. La investigación comenzó luego de que efectivos se dirigieran a su domicilio en Palermo y confirmaran que Lourdes ya no vivía allí ni mantenía relación con la persona que se encontraba en el lugar.
En sus redes sociales, Lourdes compartió mensajes crípticos que generaron aún más dudas. Entre ellos, una historia donde escribía: “Grax LeanGG Dt con mucho amo” junto a una foto de dos personas tomadas de la mano formando un corazón, y agregaba: “Reparar el vínculo. Es importante sol tenemos una sola vida y un solo amor”. También publicó fotos y videos breves con su gato, aunque los mensajes se cortaban constantemente.
La situación provocó que su amiga y excompañera de Bandana, Lissa Vera, se presentara ante la Justicia y describiera a la expareja de Lourdes, Leandro García Gómez, como “una persona muy peligrosa”. Además, relató episodios de violencia física sufridos por la cantante: “Lourdes está en una relación tóxica de verdad donde hay un amor esclavizado, violento. Ella se siente culpable de alguna manera y culpa a las personas que intentamos ayudar de meter piedras en la relación”.

