Lula: “Los hombres que le pegan a una mujer no son hombres”
En medio de una ola de feminicidios que conmociona a Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva volvió a convocar a los hombres a asumir un rol activo contra la violencia de género y a cuestionar la cultura machista que sostiene estos crímenes.
La violencia de género volvió a ocupar el centro del debate público en Brasil tras una serie de crímenes de extrema crueldad que sacudieron a distintas regiones del país. En ese contexto, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva expresó con dureza su repudio a los feminicidios y lanzó un mensaje directo hacia los hombres, a quienes instó a involucrarse activamente en la erradicación de la violencia machista.
“Los hombres que le pegan a una mujer no son hombres”, afirmó Lula, retomando declaraciones realizadas semanas atrás durante un acto oficial en la refinería Abreu e Lima, en Ipojuca, estado de Pernambuco. Allí, el mandatario sostuvo que la violencia contra las mujeres no puede seguir siendo tratada como un problema ajeno y remarcó la necesidad de un cambio cultural profundo.
En su intervención, Lula relató el impacto emocional que le generaron los casos recientes difundidos por los medios de comunicación. “¿Qué está pasando en la cabeza de ese animal, que es considerado la especie animal más inteligente del planeta Tierra, para tanta violencia?”, se preguntó, al describir cómo incluso la primera dama, Janja da Silva, se mostró conmovida hasta las lágrimas frente a las noticias.
El presidente citó episodios que generaron indignación social por su nivel de brutalidad. Entre ellos, un hombre que disparó con dos armas de fuego contra su expareja; otro que asesinó a su esposa embarazada y luego incendió la vivienda familiar con sus tres hijos dentro; y un tercer caso en el que una mujer fue atropellada por su ex pareja y arrastrada durante más de un kilómetro, lo que derivó en la amputación de ambas piernas.
“Cada uno de nosotros, los hombres, necesita ser el profesor del otro. Educar a nuestros hijos, a nuestros compañeros. Si no estás bien con tu compañera, sé grande: no le pegues, sepárate”, expresó Lula, al tiempo que sostuvo que “no existirá pena suficiente para castigar a alguien que comete este tipo de actos”.
Feminicidios en Brasil: cifras que alarman
El feminicidio, definido como el homicidio de una mujer por razones de género, representa la forma más extrema de la violencia machista. En Brasil, este delito está penado con condenas que van de 12 a 40 años de prisión, según los agravantes previstos en la legislación vigente.
Las cifras oficiales reflejan una situación crítica. Durante 2025, mientras los homicidios generales descendieron un 11%, los feminicidios alcanzaron un récord histórico, con 1.470 mujeres asesinadas, superando incluso los registros de 2024. El promedio diario indica cuatro mujeres asesinadas por día y al menos 10 sobrevivientes con lesiones graves.
El estado de São Paulo concentra una parte significativa de estos casos: desde enero de 2025, 207 mujeres fueron víctimas fatales de la violencia de género. A esto se suma el aumento sostenido de las agresiones no letales: los intentos de feminicidio crecieron un 19%, mientras que el acoso o stalking registró un incremento del 18,2%.
Movilización social y reclamo ciudadano
Los crímenes recientes generaron una fuerte reacción social. Imágenes como las del ataque a Tainara Souza Santos, atropellada en São Paulo, impulsaron movilizaciones masivas en distintas ciudades del país. En São Paulo, Río de Janeiro y Recife se realizaron marchas bajo el lema “Parem de nos matar”, con la participación de más de 10.000 personas solo en la capital paulista.
La activista Brisa Batista, impulsora del proyecto “Quem ama liberta”, explicó que la visibilización de los feminicidios busca romper la naturalización de la violencia. El memorial digital que dirige recuerda a cada víctima registrada en Brasil desde 2007 y se convirtió en un espacio de denuncia y memoria colectiva.
La problemática también recibió el respaldo de referentes del ámbito judicial, político y social, así como de líderes religiosos, que comenzaron a pronunciarse públicamente sobre la necesidad de promover una masculinidad respetuosa y no violenta.
Leyes vigentes y desafíos pendientes
Brasil cuenta desde hace años con la ley Maria da Penha, una de las principales herramientas legales contra la violencia de género. Durante el actual gobierno, además, se impulsaron reformas que elevaron las penas por feminicidio hasta los 40 años de prisión.
Sin embargo, especialistas advierten que el endurecimiento de las sanciones no es suficiente. Investigadoras como Manoela Miklos y Hannah Maruci coinciden en que la prevención, la educación desde la infancia y el cuestionamiento de los patrones culturales machistas son claves para reducir la violencia estructural.
En ese sentido, Lula insistió en la necesidad de promover un “movimiento nacional de hombres contra quienes maltratan a las mujeres”, señalando que el combate a la violencia de género no puede recaer únicamente en las víctimas ni en el sistema judicial, sino que requiere un compromiso activo de toda la sociedad.

