Máximo Kirchner negó que La Cámpora obstaculice la gestión de Kicillof en plena interna del PJ
El diputado nacional buscó bajar el tono a la disputa con el gobernador bonaerense, aunque lanzó fuertes críticas hacia los mandatarios peronistas que colaboran con el Gobierno nacional. Además, resaltó la apertura de Cristina Kirchner al diálogo y cuestionó a quienes no la visitan tras su detención.
En medio de una creciente tensión política que sacude los cimientos del peronismo bonaerense, el diputado nacional y referente de La Cámpora, Máximo Kirchner, rompió el silencio para desmentir las versiones que indican que su agrupación intenta sabotear la administración de Axel Kicillof. Durante una extensa entrevista radial, el dirigente aseguró que su espacio tiene «vocación de ayudar» y que las acusaciones de obstruccionismo carecen de sustento real frente a los hechos parlamentarios.
«La Cámpora no le pone palos en la rueda a la gestión de Kicillof», sentenció Kirchner, quien utilizó como ejemplo el acompañamiento de su bloque a proyectos clave del Ejecutivo provincial, tales como el pedido de endeudamiento y el desdoblamiento de las elecciones el año pasado, a pesar de que la agrupación mantenía reparos sobre este último punto. Según el legislador, es «más fácil demonizar al que no tiene pauta ni la birome», apuntando a una supuesta construcción mediática de la interna.
La disputa por la conducción del Partido Justicialista (PJ) bonaerense también formó parte del descargo. Máximo Kirchner reveló que, en un momento, analizó cederle la presidencia del partido a Kicillof para evitar la apertura de una interna, pero que finalmente desistió ante el rechazo de los jefes comunales. «Íbamos a terminar con una persona al frente del PJ que los intendentes no querían», afirmó, justificando la necesidad de resolver las conducciones de acuerdo con las necesidades territoriales.
El diputado también se refirió a la reciente visita de Miguel Ángel Pichetto a Cristina Fernández de Kirchner en su domicilio de San José 1111. Al respecto, lanzó una frase que resuena como un dardo directo hacia el entorno del gobernador: «Yo preguntaría por los que no la van a ver. Cristina siempre habló con todos». El comentario cobra peso en un contexto donde se señala que Kicillof no ha visitado a la exmandataria desde su detención.
Por último, Kirchner fue implacable con los gobernadores peronistas que facilitaron el avance de la reforma laboral impulsada por Javier Milei. Apuntó especialmente contra el mandatario de Catamarca, Raúl Jalil, cuyos diputados fueron clave para alcanzar el quórum en el recinto. «A ese diputado se lo pidió el gobernador; estaba incomodísimo, pero nadie le puso una pistola en la cabeza para ser diputado nacional», disparó, reclamando una revisión profunda del posicionamiento ideológico de ciertos sectores del peronismo frente al actual modelo económico nacional.
