«Me Pasás los $800 de los Chicles»: Una Cita Viral Desata el Debate Sobre el «Caballerismo» Moderno
Una insólita experiencia en una primera cita ha encendido las redes sociales, desatando un amplio debate sobre las expectativas en las relaciones modernas y el concepto de «caballerismo». La protagonista de esta historia, conocida en la red social X como «Luli Liberal», compartió la sorprendente conversación que tuvo con un joven tras un encuentro que, paradójicamente, ambos aseguraron haber disfrutado.
La joven utilizó su cuenta para plantear irónicamente: «¿Luli, por qué estás soltera? Los hombres con los que salgo», y acto seguido, publicó una captura de pantalla de un chat privado. En la conversación, después de intercambiar mensajes positivos sobre la cita («la pasé re bien <3», «yo tmb»), el muchacho le envió una inesperada solicitud: «me pasas los 800 de los chicles? Te los quedaste vos y yo solo agarré uno». Sin mayor objeción, Luli procedió a transferir el monto solicitado, enviando incluso el comprobante de pago.
La difusión de esta interacción generó una avalancha de comentarios y reacciones entre los usuarios, evidenciando una clara polarización de opiniones. Muchos internautas expresaron indignación, calificando la actitud del joven como «rata» y señalando el fin de la «era del caballerismo». Frases como «Los ratas siempre van a ser ratas y usted merece más» o «¿Se acabó la era del caballerismo?» dominaron la discusión, manifestando el descontento ante lo que percibieron como una mezquindad. Algunos usuarios incluso sugirieron con ironía: «Supongo que le descontaste el chicle que se quedó él».
Por otro lado, una minoría de voces defendió la transparencia en los gastos, argumentando que «cuentas claras conservan la amistad» y que no hay nada de malo en dividir los costos, incluso por detalles mínimos como unos chicles. Sin embargo, la mayoría coincidió en que pedir específicamente el reintegro de $800 (aproximadamente [equivalente a 0.8 USD si 1000 ARS = 1 USD] pesos argentinos) por unos chicles, después de una cita, resultaba «un montón» y una actitud poco apropiada para un primer encuentro.
El incidente ha puesto de manifiesto cómo las normas no escritas de las citas continúan evolucionando y generando discusiones sobre la cortesía, la reciprocidad y las expectativas económicas entre las personas que buscan iniciar una relación.

