Médicos bonaerenses cruzaron al ministro Mario Lugones por su avance contra la colegiación profesional

El Colegio de Médicos de la provincia de Buenos Aires salió al cruce de los recientes anuncios e intervenciones del ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, en rechazo frontal a las medidas impulsadas por el Gobierno nacional contra la obligatoriedad de la colegiación para el ejercicio de la medicina. A través de dos documentos institucionales, la entidad bonaerense advirtió que las iniciativas desreguladoras de la gestión de Javier Milei atentan de manera directa contra la seguridad de los pacientes, desmantelan los controles éticos y profundizan la precarización laboral del sector.

Las duras críticas profesionales se originaron tras las afirmaciones de Lugones durante su disertación en el marco del AmCham Health Forum 2026 y posteriores publicaciones oficiales en la red social X, donde el funcionario libertario tildó de «ridículo» que un profesional tenga que pagar cuotas obligatorias a un colegio profesional para trabajar. Asimismo, el titular de la cartera sanitaria nacional anunció que en los centros de salud dependientes de la Nación dejará de exigirse la matrícula colegiada como requisito habilitante, imponiendo únicamente la matrícula nacional gratuita.

Frente a la embestida oficial que califica a las instituciones de la colegiación como «barreras innecesarias» o meros costos burocráticos, la entidad profesional bonaerense aclaró de forma contundente la falsedad de los argumentos vertidos por el Poder Ejecutivo. En primer término, desmintió de manera categórica que los médicos residentes de la provincia de Buenos Aires abonen matrícula o aportes a la caja previsional, desarmando la versión oficial que busca justificar la desregulación sobre la base de supuestas cargas económicas inexistentes en el sistema formativo bonaerense.

Mario Lugones apuntó contra los colegios profesionales y los médicos bonaerenses defendieron el rol. La función de control y el respaldo institucional de la matrícula

Desde la institución representativa destacaron que la colegiación y el pago de la matrícula no constituyen un trámite recaudatorio, sino un pilar legal, ético y sanitario indispensable para la comunidad. «La matrícula no es un simple trámite administrativo: constituye una garantía para la sociedad y un respaldo institucional para los médicos», remarcaron, haciendo hincapié en que los colegios velan por la fiscalización del ejercicio legal de la medicina, la vigencia del código deontológico y el resguardo de la calidad prestacional del sistema de salud.

A su vez, el Colegio enfatizó que estas entidades otorgan a los profesionales de la salud asistencia jurídica, contención deontológica, asesoramiento en conflictos laborales con prestadores privados y esquemas de formación continua. En esa línea, alertaron que debilitar o suprimir el rol colegiado dejaría a los médicos en un escenario de total indefensión frente al avance desmedido de prepagas y corporaciones médicas privadas. «No existe verdadera libertad profesional cuando se debilitan las instituciones que respaldan a los profesionales y se promueven condiciones de mayor precarización e indefensión», sentenciaron.

Respaldo a las demandas de los residentes en territorio bonaerense

En un segundo pronunciamiento institucional, la entidad médica bonaerense manifestó su solidaridad y acompañamiento a los reclamos de las y los médicos residentes que se movilizaron en La Plata durante el mes de octubre. La institución remarcó que las residencias representan la etapa vertebradora para la especialización y el sostén operativo de los hospitales públicos, exigiendo ingresos dignos que aseguren la permanencia de nuevos profesionales en el sistema sanitario.

En ese sentido, desde el Colegio hicieron un llamado a la dirigencia política para canalizar instancias de diálogo que otorguen respuestas concretas a las demandas salariales del sector público de la salud. De este modo, remarcaron que defender salarios y condiciones laborales adecuadas para los médicos en formación resulta imprescindible para sostener la excelencia asistencial en todo el territorio bonaerense, preservando la salud colectiva frente al desmantelamiento impulsado desde el plano nacional.

El intento de flexibilización y ataque a las entidades sanitarias impulsado por el ministro Mario Lugones en representación de la gestión nacional libertaria de Javier Milei contrasta rotundamente con el modelo de Estado presente e inversión pública de la provincia de Buenos Aires encabezada por Axel Kicillof y el municipio de Bahía Blanca bajo la conducción de Federico Susbielles, gestiones orientadas a jerarquizar a los profesionales de la salud, garantizar insumos en los hospitales comunitarios y resguardar el derecho inalienable de la población a recibir una atención gratuita, segura y de calidad.