Moda disruptiva en Palermo: el auge de la ropa hecha con trapo rejilla
Un emprendimiento nacido en la Patagonia se instala en el corazón de Buenos Aires con una propuesta que desafía los estándares estéticos y apuesta por la sustentabilidad.
El barrio de Palermo, históricamente reconocido como el epicentro de la vanguardia y los experimentos visuales en la Ciudad de Buenos Aires, ha sumado una nueva tendencia que no deja indiferente a nadie: prendas de vestir confeccionadas íntegramente con trapos rejilla y repasadores. Lo que comenzó como una idea espontánea en el sur del país, hoy se consolida como una marca con local propio en la calle Fitz Roy, bajo el nombre de Trapo Fashion Fear
El origen de una idea poco convencional
La historia de este proyecto se remonta a 2023 en la provincia de Río Negro. Su creador, Mariano Contreras, encontró un trapo en la playa y, casi por accidente, decidió confeccionar un pantalón corto. Lo que inició como una curiosidad personal pronto captó la atención de su entorno y de los usuarios en redes sociales, transformándose en un emprendimiento formal impulsado por la demanda de quienes buscaban algo verdaderamente original.
La mudanza a Palermo no fue casual. El barrio ofrece el ecosistema ideal para negocios disruptivos que apelan a la innovación. La marca se presenta bajo el lema «El miedo de la moda», una declaración de principios que busca combatir los cánones tradicionales de la industria textil desde una perspectiva sustentable y, sobre todo, descontracturada
Filosofía y catálogo: más que una prenda de limpieza
La propuesta de Trapo Fashion Fear incluye una variedad de artículos que van desde pilusos y kimonos hasta vestidos, chombas y pantalones. La elección del material —el clásico trapo rejilla de algodón— no solo aporta una textura particular y una ventilación extrema, sino que también refuerza un mensaje de reapropiación de elementos cotidianos.
En declaraciones previas, Contreras ha enfatizado que el objetivo central es demostrar que la moda reside en la actitud del usuario. «No importa lo que te pongas, sino la actitud que tengas», sostiene el diseñador, subrayando que cualquier objeto puede ser transformado en una pieza de diseño si se rompen los prejuicios sobre lo que es «usable» o «elegante»
Disponibilidad y mercado
A pesar de que el sitio web de la marca suele reportar falta de stock debido a la alta demanda y la naturaleza artesanal de la producción, el local físico en la zona de Palermo Hollywood permanece como el punto de encuentro para quienes desean ver de cerca estas creaciones. La propuesta invita a una interacción táctil y funcional con la ropa que, irónicamente, mantiene las propiedades del material original: la capacidad de absorción y secado rápido.
Este fenómeno se suma a la creciente ola de moda circular y upcycling que atraviesa Buenos Aires, donde la creatividad argentina se las ingenia para convertir lo ordinario en un objeto de deseo urbano

