Morena Beltrán denunció amenazas de muerte de hinchas de Estudiantes durante la transmisión en La Plata
Un grave episodio de violencia y hostigamiento contra los trabajadores de prensa se registró en el estadio Jorge Luis Hirschi de La Plata durante el desarrollo del encuentro entre Estudiantes e Instituto de Córdoba, correspondiente a la 15ª fecha del Torneo Clausura. La reconocida periodista y comentarista Morena Beltrán denunció públicamente haber sido víctima de agresiones verbales y explícitas amenazas de muerte por parte de un grupo de simpatizantes del conjunto albirrojo mientras desempeñaba sus tareas profesionales en la cabina de transmisión de la señal ESPN Premium.
De acuerdo con el relato detallado de la cronista, los hechos comenzaron a gestarse en el transcurso del primer tiempo, momento en que el conjunto cordobés se imponía de forma parcial por 1 a 0. En medio del descontento generalizado de la tribuna local por los fallos sancionados por el árbitro principal Hernán Mastrángelo, varios hinchas desviaron sus reclamos hacia el sector de prensa, agrupándose de manera intimidatoria en las inmediaciones de los sectores de trabajo para increpar directamente a la periodista.
El cruce al aire y la irrupción en la puerta de la cabina
Ante la escalada de agresiones, Beltrán interrumpió la transmisión oficial para visibilizar lo que estaba ocurriendo mientras su compañero, el relator Juan Pablo Marrón, llevaba las incidencias del juego. La comentarista rechazó de forma categórica las ofensas recibidas, remarcando los límites del trabajo periodístico frente a la intolerancia del público en los estadios. «La falta de respeto no es tolerable. Todo bien con la gente que tenga sus críticas con el arbitraje, pero las faltas de respeto no son tolerables. Gente grande, padres de familia, realmente. No se puede trabajar de esta manera», expresó enfáticamente a través del micrófono.
Posteriormente, a través de sus canales oficiales de comunicación, la comunicadora profundizó el alcance de las agresiones y describió la preocupante escena vivida en las instalaciones del recinto albirrojo. Beltrán detalló que un número indeterminado de personas «se encolumnaron» en la puerta de la cabina de transmisión para amedrentarla a través de vidrios y accesos directos. «Se pararon delante de la puerta de la cabina. Me hablaron con un nivel de odio… dijeron que me iban a matar», reveló sobre el episodio de intimidación.
Asimismo, la periodista remarcó su perplejidad ante el perfil de los agresores involucrados en la escena: «Era gente grande, chicos que podrían ser mis hermanos, una mujer que tranquilamente podría haber sido mi mamá». Pese a señalar que ya había cubierto numerosos compromisos deportivos en el estadio de Estudiantes sin registrar inconveniente alguno, aclaró que no interpreta lo sucedido como una afrenta puramente personal, sino como una muestra alarmante de la violencia naturalizada que atraviesa al fútbol local.
Reflexión sobre el ejercicio del periodismo y el clima de hostilidad
El lamentable suceso provocó una profunda conmoción en la comunicadora, quien manifestó su angustia por las crecientes dificultades para ejercer la profesión periodística con libertad y rigor analítico dentro de los estadios argentinos. «Es muy difícil hablar del fútbol argentino. Intenté hacer periodismo desde un lugar ético, pero nada es suficiente. Y a mí me angustia», reflexionó al describir el desgaste emocional que generan estas situaciones de violencia cotidiana.
Si bien Beltrán reconoció que, una vez finalizado el encuentro que terminó igualado 3 a 3, algunos simpatizantes se acercaron de forma individual para ofrecerle disculpas por el comportamiento de la multitud, la comentarista insistió en la urgencia de abrir un debate profundo sobre el impacto real de la violencia verbal y la intolerancia en el ámbito deportivo. «Muchas veces se piensa que las palabras o las situaciones no tienen efecto en el otro, y realmente sí», concluyó, llamando a la reflexión a las dirigencias e instituciones para garantizar un entorno seguro para todos los trabajadores de prensa.

