Así, a pesar de su tamaño que rompió todos los récords del país, la criatura llegó al mundo completamente sano y sin complicaciones, lo que alivió a todos los presentes y mantuvo la calma de su entorno, proporcionándole a la mamá el descanso que necesitaba luego de realizar todo el trabajo de parto y al niño la calma para adaptarse al nuevo ambiente.
Poco después, las redes sociales hicieron que la historia del bebé se popularizara y las imágenes del recién nacido, comparado con otros bebés de su edad, comenzaron a compartirse por todo el mundo. A pesar de todo el revuelo que causó, tanto el bebé como Katie se encuentran bien, ella se está recuperando sin complicaciones, mientras el acontecimiento causa sorpresa global.
Este nacimiento no es el primero de su tipo, ya que a lo largo de la historia se registraron otros casos con un peso sorprendente: El récord más impresionante se lo llevó un bebé nacido en Italia en 1955, con 10,2 kg, el más pesado del que se tiene registro. De este modo, en Brasil, en 2017, nació uno con aproximadamente 7,328 kg, mientras que en Chile, un bebé rompió récords con 7 kg 105 g. También en Canadá, en 1879, nació un bebé de 10,5 kg, aunque lamentablemente falleció apenas 11 horas después del parto, dejando una marca trágica en la historia.