Nazarena Vélez reveló su experiencia paranormal tras la muerte de Fabián Rodríguez
Vélez contó que el hecho sucedió durante uno de los días en que visitaba el cementerio casi a diario.

La actriz y productora Nazarena Vélez sorprendió al público al relatar un episodio paranormal que vivió poco después del fallecimiento de su esposo, Fabián Rodríguez, ocurrido en 2014. La artista compartió una vivencia que, según sus propias palabras, “desafió toda lógica” y marcó profundamente su proceso de duelo.
En el espacio Storytime de Bondi Live, Vélez contó que el hecho sucedió durante uno de los días en que visitaba el cementerio casi a diario, buscando sobrellevar el dolor por la pérdida. “No me pregunten cómo, pero yo me acuerdo que me subí a mi camioneta, salgo del cementerio y, en vez de ir para mi casa… terminé en la 9 de Julio, que hay una imagen, una estatua como de un diablo, que es Don Quijote, que yo después lo averigüé”, relató la actriz durante la emisión. Según explicó, se encontró frente a una escultura imponente de hierro y cemento, con cuernos, y a sus pies observó lo que parecía ser un pequeño altar o trabajo espiritual.
Impactada, Vélez afirmó que no recordaba cómo había llegado hasta ese punto de la ciudad ni por qué había detenido su vehículo frente a esa figura. “No sé cómo y por qué terminé y vi todo un mini altar ahí”, aseguró, y enfatizó: “No estaba drogada”. La artista deslizó que su frecuente presencia en el cementerio y su estado emocional podrían haberla hecho receptiva a una energía o guía sobrenatural. “Una persona después me dijo que… lo que pudo haber pasado es que un alma, de tanto ir al cementerio…”, narró, antes de que Laura Ubfal completara la frase: “Te guió”, a lo que Vélez asintió conmovida.
El contexto de su relato fue determinante: Fabián Rodríguez, empresario y esposo de Vélez, se quitó la vida el 24 de marzo de 2014, presuntamente agobiado por deudas vinculadas a Jaz Producciones, la productora que ambos administraban. En aquel momento, la actriz se encontraba en Miami y regresó de inmediato a Buenos Aires. Durante meses, atravesó una profunda depresión y mantenía una rutina de visitas constantes al cementerio, mientras se hacía cargo de su familia y las responsabilidades económicas que quedaron tras el trágico suceso.
A lo largo de la charla, Vélez reconoció que, aunque no puede explicar racionalmente lo que vivió, sintió que una fuerza desconocida la condujo hasta ese lugar. Diversas personas de su entorno interpretaron que su vulnerabilidad emocional podría haber abierto la puerta a experiencias espirituales. Desde entonces, la actriz asegura que aquella vivencia quedó grabada en su memoria como una señal imposible de olvidar, parte del complejo camino que debió atravesar tras la muerte de su esposo.

