Oriana Sabatini respondió a las críticas tras su embarazo
La actriz y cantante cruzó en las redes sociales a un usuario que cuestionó los motivos de su maternidad y su peso corporal. Defendió la importancia de visibilizar que los embarazos no siempre son procesos perfectos.
Oriana Sabatini, quien en marzo de este año dio a luz a Gia, su primera hija junto al futbolista Paulo Dybala, utilizó sus plataformas digitales para responder de manera categórica a los comentarios maliciosos referidos a su cuerpo y a su reciente maternidad. La artista decidió romper con la idea romántica de la gestación y hablar abiertamente sobre las dificultades físicas que atravesó durante el proceso.
Las tensiones se desencadenaron en la red social X, luego de que un usuario asegurara de forma pública que Sabatini se había convertido en madre por supuestas presiones de su pareja y sugiriera que la principal preocupación de la modelo era el incremento de su peso corporal.
Una respuesta contundente y un mensaje colectivo
Frente a las acusaciones, la autora de «Podría quedarme acá» replicó de forma directa: «Los kilos que engordé en el embarazo me dan exactamente igual». Asimismo, aprovechó la oportunidad para profundizar en los padecimientos reales que sufrió durante los nueve meses de gestación, detallando síntomas como dolores constantes, vómitos recurrentes y serias dificultades para desplazarse con normalidad.
«No voy a salir a decir algo que no me pasó para que las mujeres que no tienen un embarazo ‘perfecto’ se sigan sintiendo culpables de que así sea», subrayó la protagonista de la serie Aliados, buscando generar empatía y acompañamiento hacia aquellas madres que transitan experiencias complejas lejos de los estereotipos idílicos que suelen difundirse.
Finalmente, la cantante ratificó el excelente presente afectivo que atraviesa junto a su esposo y a su hija recién nacida, señalando que ambos la hacen plenamente feliz. No obstante, concluyó con un llamado a la reflexión sobre los juicios ajenos y remarcó que la transformación física y mental que experimenta una mujer al convertirse en madre representa un proceso inconmensurable que exige respeto y comprensión.

