Preocupante dato arroja el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos sobre las Unidades Carcelarias de Buenos Aires
El 96% de los presos en la Provincia de Buenos Aires son hombres y cerca del 50% está en proceso de investigación, pero privados de su libertad.
Un reciente informe sobre las unidades carcelarias en Argentina ha revelado datos inquietantes sobre el sistema penitenciario del país. Según el informe, más de 23,000 individuos transitan el proceso de investigación presos. Más del 60% de ellos tenían empleo a tiempo parcial o completo, antes de ser privados de su libertad. Un 4% intento quitarse la vida. La fiscalía puede mantenerlos privados por hasta 3 años hasta que se resuelva su situación y lleguen a juicio.
A pesar de que la violencia en Argentina parece afectar tanto a mujeres como a hombres, un reciente análisis de las unidades carcelarias revela una marcada disparidad de género en la población penitenciaria. Según datos recientes, más del 96% de los presos son hombres, destacando un desafío significativo en términos de género dentro del sistema judicial del país.
Este fenómeno subraya la complejidad de la violencia en Argentina, evidenciando que, aunque tanto hombres como mujeres pueden ser perpetradores de violencia, la población carcelaria está abrumadoramente compuesta por hombres. Este hallazgo invita a una reflexión profunda sobre las dinámicas de género en el sistema judicial y los factores subyacentes que contribuyen a esta marcada discrepancia.
Fuente: www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2023/09/sneepbuenosaires2022.pdf
El estudio de estos datos revela que la mayoría de los detenidos en proceso de investigación tienen edades comprendidas entre los 25 y 45 años y que más del 60% eran trabajadores activos. Además, señala que la cifra de personas en esta situación ha experimentado un importante aumento desde el año 2018. No es un dato menor que el incremento de los privados coincida con la creación del Ministerio de la Mujer y las políticas ideológicas del #yotecreo. Sin embargo, la información proporcionada no detalla cuántos de estos ciudadanos bonaerenses están presos debido a denuncias de violencia de género, robo, homicidios u otros.
Uno de los puntos más destacados del informe es que el 80% de los presos en proceso de investigación exhiben una conducta de intachable a muy buena. Esto plantea la pregunta de por qué estos casos, a pesar de la conducta positiva, en su mayoría siguen su proceso de investigación detenidos.
Cabe destacar que, de acuerdo con el Código Penal, «todas las autoridades que intervengan en un proceso estarán obligadas a dilatar lo menos posible la detención y la prisión provisional de los inculpados o procesados». La aparente contradicción entre estos datos y el principio legal destaca la necesidad de examinar más a fondo los procedimientos judiciales y el tiempo que lleva resolver los casos.
Este informe plantea importantes preguntas sobre la efectividad y la equidad del sistema judicial argentino, especialmente en lo que respecta a la duración de la detención provisional y el tratamiento de casos en proceso de investigación. Su impacto y las posibles acciones a seguir seguramente generarán un debate más amplio sobre la reforma del sistema penitenciario y judicial.
Fuente: www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2023/09/sneepbuenosaires2022.pdf
A medida que Argentina no busque abordar los desafíos relacionados con la violencia y el sistema penitenciario, la disparidad de género en la población carcelaria destaca la importancia de un enfoque inclusivo que reconozca y aborde las complejidades de la violencia, tanto en hombres como en mujeres. Este análisis podría tener implicaciones significativas en los esfuerzos para mejorar la equidad y la eficacia del sistema judicial en el país.
Andrea Guacci






