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Gerardo Oroz, delegado adjunto, agregó que: «Es evidente que llegamos al paro tras una situación extrema. El gobierno de Milei recortó brutalmente el presupuesto de nuestro hospital, lo cual implicó faltantes de insumos o su notorio empeoramiento en calidad. Pero, especialmente, el recorte de nuestros salarios, llevando a que tengamos enfermeras, médicas, técnicos, operarios u administrativos cobrando salarios por abajo de la línea de pobreza.»
«Si no se atienden los reclamos del personal, el propio Garrahan está en peligro. Para salir de los ingresos miserables y evitar incluso el éxodo de muchos profesionales, necesitamos una recomposición del 100% para todos, sin distinción. No hay hospital ni salud pública sin trabajadores. Si no hay respuestas, esta lucha se profundizará», concluyó. |