Relaciones toxicas: ¿Como reconocerlas y como salir de ellas?

Last Updated: 24 de agosto de 2023By

¿Qué son las relaciones toxicas?

En la actualidad todos hemos escuchado hablar sobre relaciones toxicas, pero ¿Quién nos enseña a identificar cuando nos encontramos en una?

Las relaciones toxicas son difíciles de identificar ya que en un inicio se dan como cualquier otra pero a medida que el tiempo pasa y esta se va desarrollando comienzan a hacernos daño, puede ser psicológico o hasta físico.

Los signos que deben alertar de que se está en una relación tóxica con frecuencia son indirectos y subjetivos, lo que dificulta a las víctimas de alejarse de la relación tóxica antes de que sea demasiado tarde

Una relación se vuelve tóxica en el momento en que una de las partes «se aprovecha» de la otra, cuando aparentemente solo uno de los dos obtiene un beneficio. Lo que motiva a una persona a tener conductas tóxicas es la voluntad de tener control completo y de tener todo el poder en la relación. En una relación tóxica el poder no se comparte. Por el contrario, la persona tóxica es aquella que intenta que la otra persona obtenga el mínimo de poder.

Generalmente, una relación tóxica se establece entre dos tipos de personas, una persona manipuladora (perverso narcisista), y una persona susceptible a la culpabilidad, sensible y vulnerable, que sufre de dependencia afectiva y que usualmente está volcada a los demás. Cuando dos personas con estas características se encuentran, se produce una especie de red dañina en la que quedan atrapados y de la que es muy difícil salir. Es importante tener presente que los métodos utilizados por una persona tóxica para controlar a su pareja no necesariamente son evidentes ni aparentes, ni siquiera para la pareja víctima.

Es importante no naturalizar este tipo de relaciones ya que en verdad no son saludables para ningún individuo.

 

 

Tipos de relaciones toxicas

Menosprecio y denigración

Una persona puede tener la tendencia a denigrar y menospreciar constantemente a la persona con la que está, ya sea pareja, amigo incluso familiar. El menosprecio se puede dar a través del humor o las bromas, emitiendo juicios sobre las cualidades, competencias o la personalidad del otro, o bien mediante la burla explícita, implicando con esto que todo lo que expresa la otra persona, sus ideas, sus creencias o sus deseos, es algo estúpido. También puede hacerlo mediante la crítica discreta pero intensa. Aun en los casos en que se logra confrontar a la persona que denigra, ésta se muestra evasiva y disfraza su actitud diciendo que simplemente está bromeando

Intimidación y control mediante «mal carácter»

La persona puede tender a mostrarse furiosa simplemente por recibir alguna crítica o porque no se esté de acuerdo con algo de su persona, y podrá permanecer molesta durante días. Esta es una forma que tiene de controlar y chantajear emocionalmente. Nunca se sabe qué puede hacer que pierda el control y se enoje. Las parejas de estas personas tienden a estar cuidando no decir

o hacer algo inapropiado. Por otra parte, la pareja de «mal carácter» tiende a responsabilizar a los demás por sus enojos, que es su culpa que el grite e insulte.

Inducción de culpa

Una de las personas puede inducir la culpa en el otro, y con esto, trata de obtener control. Cada vez que hace algo que hace sentir mal a la otra persona, intentará hacerle sentir culpable por la situación. Como todos los comportamientos y dinámicas tóxicos, inducir culpa tiene la finalidad de controlar la conducta del control, de modo que el individuo haga lo que quiera.

Excesiva independencia, no tener en cuenta al otro

Una de las personas de la relación puede llevar su independencia demasiado lejos. Para esta persona, compartir lo que hizo en su día o anunciar lo que va a hacer, lo expone a que el otro lo controle, y por lo tanto a perder su independencia. Esto necesariamente hace sentir insegura a la persona que está a su lado. No solo se trata de que su comportamiento sea impredecible, sino que tampoco se está seguro nunca de que esta persona esté comprometido emocionalmente con uno, de que la relación que tiene con uno es una prioridad en su vida. Incluso en los momentos en que se le pregunta explícitamente acerca de su compromiso, si ama a su pareja, si la encuentra atractiva, o si está comprometida en la relación, su respuesta tiende a ser vaga, incluso defensiva, lo cual por un lado genera más inseguridad en la otra persona, y tiene la finalidad de hacer que la otra persona siga haciendo cosas para «ganarse» su compromiso. La ansiedad que genera todo esto, necesariamente debilita emocionalmente a la persona víctima de tan comportamiento y puede afectar tanto la salud física como la emocional.

Actitud utilitaria

Una relación tóxica puede ser entre dos personas de las cuales una utiliza al otro para obtener lo que quiere, y la otra intenta complacerlo constantemente sin nunca conseguirlo. Lo que hace tóxica este tipo de relación es que sea una relación solo en un sentido, solo uno obtiene beneficios, y el hecho de que la otra persona nunca saciara la necesidad del otro de ser complacido. Las personas que utilizan a otros realmente absorben la energía de los otros, y tienden a dejar a sus relaciones sin encuentran a alguien más que puede hacer más por ellas.

Actitud posesiva y controladora

Las relaciones que tienen una confianza deteriorada tienden a ser relaciones tóxicas en las que uno de los dos es posesivo, y el otro sufre los celos y la desconfianza de su pareja. Si se deja que simplemente pase el tiempo, las personas posesivas serán cada vez más sospechosas y controladoras. Un ejemplo puede ser revisar el celular, incluso el kilometraje del automóvil para asegurarse que no haya ido a algún lugar que no debiera. Más que estar con alguien en una relación, estas personas quieren poseerla. Los esfuerzos de su pareja de asegurarle su fidelidad y compromiso serán en vano. Quedarse en una relación aceptando el ser tratado como una persona no confiable tendrá como resultado el perder cualquier espacio personal y propio.

¿A quién acudir si estoy en una relación tóxica?

La recomendación general es acudir con un psicólogo, ya que cuenta con herramientas que te ayudarán (o a ambos) a salir de una relación que se ha vuelto dañina. La terapia puede ser individual o en pareja. Es decir, no es necesario que la pareja asista a la terapia para que se pueda mejorar la relación, pero también pueden asistir ambos y resolver las dificultades que ocasionan el daño en la relación.

 

Por Agustina Mendez

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