Rescatan a cuatro trabajadores rurales bajo condiciones de explotación en Dorrego
El operativo fue realizado en forma conjunta por UATRE, RENATRE y la Policía Federal en el establecimiento «El Carmen». Las víctimas, oriundas de otras provincias, cumplían jornadas de 16 horas diarias y vivían en casillas precarias sin agua potable ni servicios básicos.
Un operativo conjunto entre la Unión de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE) y la Policía Federal Argentina (PFA) derivó en el rescate de cuatro trabajadores rurales que sufrían condiciones de explotación extrema en el partido de Coronel Dorrego.
El procedimiento se llevó a cabo en el establecimiento rural «El Carmen», un predio dedicado al cultivo de cebada y cuya propiedad pertenece a Gustavo Francisco Arribas. Las víctimas, oriundas de otras provincias del país, habían arribado a la región con la expectativa de obtener un empleo, pero se encontraron con un escenario de extrema vulnerabilidad.
Durante la fiscalización, las autoridades constataron que ninguno de los empleados se encontraba debidamente registrado. Además, se detectó que cumplían jornadas laborales que se extendían hasta las 16 horas diarias, sin percibir el pago de horas extras ni respetar los períodos mínimos de descanso entre jornadas. Las tareas agrícolas también se desarrollaban sin los elementos mínimos de protección personal que el empleador está obligado a proveer.
La precariedad también se evidenció en las condiciones de habitabilidad del predio. Los operarios residían en casillas sumamente precarias, carentes de agua potable, servicios sanitarios y energía eléctrica, desprovistos de las medidas básicas de seguridad.
El secretario de UATRE, Ariel Piangatelli, explicó que la fiscalización se inició hace una semana a raíz de una denuncia previa. «Nos acercamos al establecimiento y encontramos una situación de precariedad total: viviendo en casillas, sin condiciones mínimas, sin baños, sin registrar —como ocurre en el 80% de las relaciones laborales en el campo— y con exigencias de trabajo de 16 horas por día, sin descanso», detalló el dirigente sindical.
Finalmente, Piangatelli lamentó el accionar del sector empleador involucrado: “A esta altura ya es muy difícil encontrar algún elemento para poder dar la pelea. La verdad es que esta gente contrata y lleva a sus trabajadores en las mínimas condiciones, cuando nosotros no exigimos ninguna cosa del otro mundo”. Desde el gremio aseguraron que continuarán intensificando las inspecciones en la región para evitar la naturalización de este tipo de abusos.

