Tensión en la General Paz: Represión policial en una marcha de ATE y pymes con la intervención de Katopodis

La manifestación en el límite con el partido de San Martín contra el cierre de empresas terminó con incidentes, heridos y el uso de gas pimienta por parte de las fuerzas porteñas. El ministro de Infraestructura bonaerense y el intendente local se colocaron en la primera línea de la columna para frenar el avance de los efectivos de la Policía de la Ciudad.

Una jornada de protesta convocada por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) junto a pequeñas y medianas empresas, universidades y sectores civiles derivó este miércoles en graves incidentes sobre la avenida General Paz, a la altura del partido bonaerense de San Martín. La movilización, que buscaba visibilizar la crisis del sector industrial, fue interrumpida por un severo operativo de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, el cual culminó con corridas, agresiones físicas, uso de gas pimienta y un saldo de varios manifestantes y un efectivo policial heridos.

El conflicto escaló de forma drástica cuando las columnas de manifestantes intentaron ocupar carriles de la arteria que divide la jurisdicción capitalina de la provincia de Buenos Aires. En ese momento, las fuerzas de seguridad porteñas avanzaron para aplicar el protocolo de despeje, lo que desató un fuerte enfrentamiento cuerpo a cuerpo con los trabajadores y dirigentes que encabezaban la marcha.

La intervención directa de los funcionarios en el cordón policial

El componente de mayor impacto político de la jornada se produjo cuando el ministro de Infraestructura de la provincia de Buenos Aires, Gabriel Katopodis, y el intendente de San Martín, Fernando Moreira, quedaron ubicados en la primera línea de resistencia frente al avance de los escudos policiales. Katopodis confrontó cara a cara a los jefes del operativo policial para exigir el cese inmediato de la violencia y de las detonaciones de gas.

“Estamos en San Martín, una de las ciudades industriales de nuestra provincia, junto a empresarios, trabajadores, sindicatos, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) para frenar la destrucción del país“, manifestó el funcionario bonaerense en medio del tumulto. Posteriormente, el ministro alineado al gobernador Axel Kicillof apuntó de forma directa contra el modelo económico de la Casa Rosada: “Milei solo trabaja para los ricos y destruye a la industria nacional. No lo vamos a permitir”.

Durante los forcejeos, las denuncias por parte de los asistentes se multiplicaron, acusando a los uniformados de actuar con provocación para desarticular un reclamo que consideraban pacífico. En medio del caos generalizado, uno de los oficiales de la Policía de la Ciudad sufrió una caída y debió ser retirado de urgencia por sus compañeros al evidenciar dificultades motrices para reincorporarse. Por el momento, el Ministerio de Seguridad porteño no ha emitido un informe oficial que precise la cantidad de detenciones ni la cadena de mandos que ordenó la intervención en una zona de competencia compartida.

Las cifras del «industricidio» que motivaron la movilización

La movilización de ATE contó con la presencia de su secretario general a nivel nacional, Rodolfo Aguiar, y del referente gremial de la provincia de Buenos Aires, Oscar de Isasi. Los discursos de los secretarios generales se apoyaron en datos estadísticos recientes de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) para fundamentar el estado de emergencia del sector pyme.

De acuerdo con el relevamiento oficial de la SRT, entre noviembre de 2023 y febrero de 2026 desaparecieron un total de 24.437 empleadores o unidades productivas en toda la República Argentina, lo que representa una contracción neta del 4,8% del padrón corporativo. El informe detalla que durante febrero el registro consolidado cayó a 487.920 empleadores, sumando una racha consecutiva de 17 meses de retroceso para las empresas nacionales.

A raíz de estos indicadores, Rodolfo Aguiar trazó un paralelismo crítico sobre el impacto de las medidas oficiales en el entramado laboral. “En términos económicos, Milei ha dañado más que la pandemia, ha sido más letal que el Covid. Durante la pandemia cerraron poco más de 14 mil empresas y con este Gobierno ya se fundieron más de 25.000”, aseveró el dirigente de ATE, ratificando que las centrales sindicales continuarán con el plan de lucha territorial para frenar la pérdida de puestos de trabajo genuinos en las fábricas del país.