Tregua arancelaria: Trump elimina impuestos clave a productos agrícolas de Brasil tras acuerdo con Lula

Last Updated: 22 de noviembre de 2025By

La Casa Blanca excluyó al café y la carne brasileña del recargo del 40% impuesto en agosto. La decisión, que busca contener la escalada de precios internos en Estados Unidos, es fruto de un diálogo inesperado entre los presidentes Donald Trump y Luiz Inácio Lula da Silva.

 


Un giro en la guerra comercial con motivación política

 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una flexibilización en la tensa relación comercial con Brasil, al ordenar la reducción parcial de los aranceles impuestos a productos agrícolas clave. La medida excluye a ciertas importaciones como la carne bovina y el café del recargo adicional del 40% que Washington había aplicado de forma unilateral en agosto de 2025.

Esta modificación marca un hito en el acercamiento entre dos líderes con trayectorias y posturas históricamente antagónicas. Los aranceles, que en el caso de la carne habían llegado a tasas prohibitivas de hasta el 76,4% al sumar otros cargos previos, se habían justificado inicialmente bajo la «emergencia aduanera» prevista en el Decreto Ejecutivo 14323.

La justificación real de la escalada arancelaria, según la información oficial, radicaba en una profunda injerencia política: la medida se aplicó en represalia directa por el proceso judicial que culminó con la condena del expresidente de ultraderecha, Jair Bolsonaro. La imposición de aranceles punitivos a la principal economía de Sudamérica fue interpretada como un castigo político por el resultado judicial.

Diálogo y presión económica

 

El deshielo en las relaciones comenzó a gestarse lejos de las fricciones políticas. El propio Donald Trump citó en un comunicado una conversación telefónica que mantuvo con el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, el 6 de octubre de 2025, donde acordaron iniciar negociaciones formales para abordar las preocupaciones de Washington. Este acercamiento se consolidó con la conformación de un equipo negociador bilateral durante la cumbre de la ASEAN en Malasia.

La Casa Blanca determinó que los «avances iniciales en el diálogo bilateral» permitían la revisión de los cargos. Sin embargo, el contexto económico interno de Estados Unidos jugó un rol determinante en la celeridad de la decisión.

La persistencia de los aranceles sobre productos importados esenciales como la carne y el café brasileños había comenzado a ejercer una fuerte presión alcista sobre los precios internos en el país norteamericano, contribuyendo al repunte inflacionario. La carne bovina, en particular, había experimentado un aumento del 15% en el último año. Este incremento se explica, en parte, por el hecho de que el hato ganadero estadounidense se encuentra en su nivel más bajo desde 1951, generando una escasez de oferta interna que el mercado brasileño tradicionalmente ayudaba a suplir.

El alivio a los consumidores estadounidenses se convirtió así en una prioridad económica, sobreponiéndose a la motivación política inicial de las sanciones. Trump sostuvo que, basándose en la evaluación de la emergencia, determinó que la modificación del alcance de los productos sujetos al arancel adicional era «necesario y apropiado».

La orden actualizada entró en vigencia para las importaciones ingresadas a partir del 13 de noviembre de 2025, beneficiando no solo a la carne y el café, sino también a otros granos y derivados agrícolas, lo que fue celebrado por los exportadores brasileños. Pese a este paso, el Gobierno de Lula da Silva ha calificado la reducción como «positiva» pero insiste en seguir negociando la eliminación de la totalidad de las tasas adicionales impuestas al país, buscando una normalización completa del vínculo bilateral.