Vecinos de Napostá viven aterrorizados por las amenazas de «el loco de los perros»
Una familia del barrio bahiense denunció una serie de agresiones físicas y hostigamiento constante por parte de un hombre que los acusa sin fundamentos de haber matado a un animal. Las víctimas ya acudieron a la Justicia y exigen una restricción de acercamiento urgente.
La tranquilidad del barrio Napostá se ha visto gravemente alterada en los últimos meses debido al accionar violento de un individuo, conocido en el sector como «el loco de los perros». Dos presentaciones judiciales, un informe médico y el crudo testimonio de las víctimas exponen una escalada de hostigamiento que cruzó el límite de las amenazas verbales para convertirse en agresiones físicas.
El conflicto, según relatan los damnificados, se originó en octubre de 2025. El agresor acusa a una familia residente en la zona de haber matado a un perro, un hecho que las víctimas desmienten categóricamente. Desde entonces, la situación no ha hecho más que empeorar, sumiendo a los vecinos en un estado de alerta y temor constante.
La escalada de violencia
El primer antecedente formal en sede judicial data del 14 de enero de 2026. En aquella oportunidad, uno de los damnificados denunció que el hombre se presentó en el lugar, lo increpó con insultos y lo amenazó de muerte, siempre bajo la misma justificación vinculada al supuesto animal fallecido.
Sin embargo, el punto de mayor tensión se registró el reciente 3 de abril. Un joven de 26 años, identificado como Alesio, denunció haber sido atacado físicamente por este sujeto en las inmediaciones de la calle Salta al 600. La agresión comenzó con agravios verbales y culminó con un golpe en el rostro del joven. A raíz de este episodio, tomó intervención la UFIJ N° 2, iniciándose una causa por «lesiones» que incluyó la solicitud de un examen médico para constatar las heridas de la víctima.
El acoso no se detuvo allí. El 7 de abril, una mujer de 30 años —pareja del hermano del joven agredido— debió comunicarse de urgencia con el 911 tras observar al agresor merodeando en actitud sospechosa cerca de su vivienda. Antes de que arribara el personal policial, el individuo protagonizó un nuevo altercado en la vía pública, manteniendo su postura beligerante.
El ruego de las víctimas por seguridad
«Estamos viviendo una situación angustiante, estresante y medio terrorífica. Esta persona viene a mi casa a hostigar y a amenazar, siempre con la historia de un perro que dice que yo maté, algo que no es cierto», relató uno de los denunciantes.
El nivel de agresividad del hostigador ha llegado a extremos alarmantes. Según la víctima, en los últimos encuentros las amenazas fueron directas y contundentes: «Me dijo ‘te voy a matar, te voy a cagar a trompadas, te voy a rayar el auto’. Vivimos con temor constante con mi pareja».
El accionar de este hombre no es un hecho aislado que afecte solo a esta familia. Testimonios recabados indican que es una figura conocida y temida en el barrio Napostá, al punto que muchos residentes evitan salir a la calle cuando advierten su presencia, ya que suele amedrentar a los transeúntes con historias similares.
Las víctimas expresaron su frustración inicial ante la respuesta de las autoridades, quienes argumentaban la imposibilidad de actuar sin pruebas fehacientes de los ataques, lo que obligaba a los denunciantes a exponerse al peligro. Afortunadamente, en las últimas horas lograron formalizar una denuncia exhaustiva en la Fiscalía de calle Moreno 25, detallando la totalidad de los episodios padecidos.
A la espera de que la Justicia dicte una medida cautelar que ponga fin al acercamiento y hostigamiento, las víctimas dejaron una advertencia clara para las autoridades: «Si el día de mañana me pasa algo a mí o mi pareja, el responsable es él. Está identificado, la policía sabe quién es y la fiscalía también».

