Condenaron a casi cinco años de prisión a un hombre por brutales ataques contra su pareja

El Tribunal Oral Criminal N.º 3 de Bahía Blanca dictó la sentencia tras comprobar dos episodios de violencia física que resultaron en fracturas y lesiones craneales. El fallo destacó la superioridad física del agresor y la situación de vulnerabilidad de la víctima.

En un fallo que refuerza la respuesta judicial ante delitos cometidos en contextos de violencia machista, el Tribunal Oral Criminal N.º 3 condenó a un hombre a la pena de 4 años y 9 meses de prisión efectiva. El acusado fue hallado culpable de propinarle brutales golpizas a quien fuera su pareja en el año 2020, causándole lesiones de carácter grave que requirieron intervención médica.

La investigación, llevada adelante por la UFIJ N°14 bajo la instrucción del fiscal Marcelo Romero Jardín, logró reconstruir dos ataques específicos. El primero de ellos tuvo lugar el 30 de mayo de 2020 en un domicilio de la calle Corrientes al 300. En aquella oportunidad, el agresor sujetó a la mujer de sus prendas y la arrojó violentamente contra una escalera de madera, impacto que le provocó la fractura de un hueso en uno de sus brazos.

Apenas dos meses después, el 27 de julio de 2020, se registró el segundo incidente en la intersección de Amundsen y Corrientes. Allí, el imputado atacó a la víctima con golpes dirigidos a la cabeza y el rostro. Como consecuencia del ataque, la mujer sufrió hematomas, una fisura en el hueso nasal y un hematoma de gravedad con elevación de la capa externa del cráneo.

Los fundamentos del fallo

Al momento de dictar la sentencia, el juez Julián Saldías fue determinante al computar los agravantes del caso. El magistrado hizo especial hincapié en el aprovechamiento de la superioridad física del hombre sobre la mujer y la modalidad del ataque.

“La situación de vulnerabilidad se enmarca en el ámbito de protección específica que deriva por su condición de mujer, que convivía con el imputado y fue víctima de diversas violencias”, sostiene el documento judicial. El fallo resalta además que los hechos fueron plenamente probados no solo por los informes médicos, sino por una red de testimonios de familiares y amigas de la damnificada, quienes describieron un patrón de control y violencia psicológica previo a las agresiones físicas.

Finalmente, el sujeto fue condenado como autor penalmente responsable de los delitos de lesiones graves y lesiones leves, ambos agravados por el vínculo de pareja y por mediar violencia de género, en concurso real de delitos.