Villarruel alertó por la falta de fondos en el Senado: “Ya estamos en rojo”
La vicepresidenta cuestionó que los fondos asignados a la Cámara alta para 2026 no contemplen la inflación y señaló que la falta de actualización ya impacta en la gestión diaria.
La vicepresidenta y presidenta del Senado, Victoria Villarruel, volvió a manifestar su malestar por la decisión del Gobierno de no actualizar el presupuesto de la Cámara alta para 2026. Aunque reconoció que el proyecto ya fue aprobado por Diputados y que no habría margen para modificarlo en el recinto, advirtió que el congelamiento de partidas comenzará a generar dificultades operativas si no se corrige la distribución de fondos por vía administrativa.
“Ya estamos en rojo”, afirmó Villarruel ante periodistas, al término de un acto oficial en el Senado. La funcionaria explicó que, pese a la inflación acumulada, el presupuesto asignado no tuvo incrementos y remarcó que la situación resulta llamativa, sobre todo porque otras áreas del Congreso sí recibieron mejoras en sus recursos.
En ese marco, sostuvo que una eventual solución depende del oficialismo. “Queda en manos de (la jefa del bloque oficialista, Patricia) Bullrich y de La Libertad Avanza”, señaló, aunque aclaró que “en principio no hay posibilidad” de modificar el presupuesto 2026 durante su tratamiento en la Cámara alta, previsto para los próximos días.
Villarruel también expresó sorpresa por la decisión del Ministerio de Economía al elaborar el proyecto. “No lo sé, supongo que se le habrá pasado”, respondió al ser consultada sobre las razones por las que el Ejecutivo no asignó fondos adicionales al Senado, pese a que la inflación del último año superó el 30%.
La vicepresidenta remarcó que la Cámara alta llevó adelante una administración austera y defendió la política de ajuste interno. “Ha sido todo muy austero, todo se ha manejado con bastante severidad en los gastos”, afirmó, y agregó: “Tengo muy presente que esto lo mantienen los argentinos con sus impuestos, con su esfuerzo y con su trabajo”, al explicar las decisiones tomadas sobre la reducción de la planta sin vulnerar derechos laborales.
Las quejas por el presupuesto se produjeron durante una jornada en la que Villarruel encabezó la inauguración de un oratorio católico en el Senado, dedicado a Mamá Antula. La iniciativa generó cuestionamientos desde sectores evangélicos, ante los cuales la vicepresidenta respondió: “El niño Dios nos une a todos y acá no se discrimina a nadie”, y recordó que “no podemos negar que en nuestra Constitución está receptada la religión católica”.



