Trump enviará soldados y agentes a la Argentina para combatir al narcotráfico
El presidente de los Estados Unidos confirmó el despliegue de personal militar y especialistas en el marco de la coalición «Escudo de las Américas». El plan incluye capacitación intensiva a las fuerzas locales y operaciones especiales en puntos estratégicos como la Triple Frontera.
En una movida que redefine la cooperación en seguridad regional, Donald Trump confirmó el envío de agentes y soldados estadounidenses a los países integrantes del flamante «Escudo de las Américas» (Shield of the Americas). La iniciativa, firmada junto a 12 líderes regionales —entre ellos el presidente argentino Javier Milei—, cuenta ya con el respaldo de 17 naciones aliadas y tiene como objetivo central la erradicación de los cárteles del narcotráfico mediante el uso de fuerza militar letal.
En territorio argentino, la presencia estadounidense no se limitará a la teoría. El programa contempla que unidades de élite, como los Green Berets (Boinas Verdes) y Navy SEALs, trabajen codo a codo con la Gendarmería Nacional, la Prefectura Naval y las Fuerzas Armadas. El foco principal estará puesto en la capacitación en inteligencia, operaciones especiales y tácticas de combate directo para frenar la expansión de las organizaciones criminales transnacionales.
Cooperación intensiva y soberanía
A diferencia de intervenciones directas del pasado, el enfoque de este plan busca que las fuerzas de seguridad locales lideren las acciones operativas en el terreno. Estados Unidos proveerá el soporte logístico, la tecnología de inteligencia y el asesoramiento profesional necesario para dotar de mayor eficacia a las intervenciones en zonas críticas.
Uno de los puntos de mayor preocupación y donde se concentrarán los esfuerzos de las fuerzas especiales argentinas y estadounidenses es la Triple Frontera (Argentina, Brasil y Paraguay). Esta región es considerada un enclave estratégico por la porosidad de sus límites y la sospecha histórica de financiamiento y logística de redes criminales globales. La llegada de los instructores y asesores militares marca un punto de inflexión en la política exterior y de defensa del gobierno de Javier Milei, profundizando la alianza estratégica con Washington en materia de seguridad continental.

