Giro hídrico regional: Chile desplaza a la estatal israelí Mekorot mientras Argentina evalúa su ingreso a AySA

El gobierno de la región del Biobío decidió interrumpir los vínculos contractuales con la firma de saneamiento de Israel en medio de auditorías por incumplimientos técnicos y movilizaciones sociales. En contrapartida, el esquema de privatización de la distribuidora argentina abre la posibilidad legal para que la corporación asiática adquiera las acciones de la compañía local.


El mapa de la gestión de los recursos hídricos en el Cono Sur experimenta modificaciones simultáneas y contrapuestas. Mientras el Gobierno de la República de Chile formalizó la interrupción de sus acuerdos estratégicos con Mekorot, la empresa estatal de aguas de Israel, el Poder Ejecutivo de la República Argentina incluyó normativas en el pliego de licitación de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) que habilitan la postulación de corporaciones internacionales, abriendo el camino para un potencial desembarco de la misma firma en el mercado metropolitano.

Auditorías y protestas sociales en el Biobío

La determinación de las autoridades chilenas de no prorrogar las concesiones y contratos de consultoría técnica que Mekorot mantenía vigentes en la región del Biobío coincidió con una fuerte campaña de fiscalización estatal y presión comunitaria. De acuerdo con los informes de los organismos de control del país trasandino, la firma israelí no cumplimentó la entrega de los informes técnicos finales correspondientes al acuerdo de planificación hídrica.

El incumplimiento de los plazos y objetivos se produjo a pesar de que la compañía ya había percibido desembolsos parciales financiados con recursos públicos chilenos. Ante esta situación, las entidades fiscalizadoras de Chile abrieron un expediente administrativo de investigación para determinar las responsabilidades contractuales y el destino de las partidas presupuestarias afectadas. El escenario técnico se vio agravado por una serie de movilizaciones callejeras impulsadas por organizaciones ambientalistas y sociales que reclamaban el cese inmediato de la participación extranjera en la administración de las cuencas locales.

El plan de privatización de AySA en Argentina

En sentido opuesto a la política adoptada por Santiago de Chile, la administración del presidente argentino Javier Milei acelera el andamiaje técnico y legal para transferir la operación de AySA al ámbito privado. Los pliegos licitatorios diseñados por el Ministerio de Economía facultan explícitamente la recepción de ofertas económicas y técnicas por parte de consorcios e instituciones internacionales que demuestren antecedentes comprobables en la gestión de redes de saneamiento de alta densidad poblacional.

Mekorot cuenta con una ventaja comparativa en el plano local, dado que la firma estatal ya mantiene convenios de asesoramiento y diseño de planes maestros hídricos con las administraciones de diversas provincias argentinas. Fuentes del mercado de servicios públicos señalan que la pérdida del mercado chileno actuará como un catalizador para que la corporación de Israel concentre sus equipos de inversión y despliegue corporativo en los procesos de apertura que se desarrollan en el territorio argentino.

Especialistas en geopolítica de los recursos naturales advierten que la salida de la Región del Biobío forzará una reconfiguración de la estrategia comercial de Mekorot en América Latina. «Tras el revés en Biobío, es lógico que busquen oportunidades en procesos de apertura como el de AySA», detallaron analistas del sector hídrico, remarcando que las flexibilizaciones normativas introducidas por la Casa Rosada configuran un escenario propicio para la absorción de los servicios sanitarios por parte de capitales globales