A seis años del crimen de Fernando Báez Sosa: así es la vida actual de los rugbiers condenados

Last Updated: 18 de enero de 2026By Tags: , ,

A seis años del asesinato de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell, los ocho jóvenes condenados por el crimen permanecen detenidos en la cárcel de Melchor Romero. Lejos del impacto mediático del juicio, atraviesan una rutina carcelaria marcada por estudios, talleres y la espera de una definición clave de la Corte Suprema.

El crimen de Fernando Báez Sosa, ocurrido en enero de 2020 a la salida de un boliche en Villa Gesell, continúa siendo uno de los casos más conmocionantes de la historia reciente de la Argentina. A seis años del ataque que terminó con la vida del joven estudiante de Derecho, los ocho rugbiers condenados permanecen detenidos en la Alcaldía N.º 3 de Melchor Romero, en la provincia de Buenos Aires, cumpliendo las penas impuestas por la Justicia.

Tras un juicio oral seguido con atención por todo el país, cinco de los acusados fueron condenados a prisión perpetua como coautores del homicidio, mientras que los otros tres recibieron penas de 15 años de prisión por haber sido considerados partícipes secundarios. Actualmente, todos ellos se encuentran alojados en el mismo complejo penitenciario, a la espera de una resolución clave de la Corte Suprema de Justicia, que deberá expedirse sobre los recursos presentados contra las condenas.

Cómo es el día a día de los condenados a prisión perpetua

Los cinco rugbiers condenados a prisión perpetua —Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Luciano Pertossi, Enzo Comelli y Matías Benicelli— atraviesan una rutina carcelaria que combina períodos de encierro con actividades educativas y recreativas, según trascendió desde fuentes vinculadas al Servicio Penitenciario.

Máximo Thomsen, señalado durante el juicio como uno de los principales responsables del ataque, participa en talleres grupales relacionados con alfabetización jurídica y derechos humanos. Su rutina incluye también tiempo en el patio y encuentros programados con otros internos.

Ciro Pertossi mantiene un esquema similar, con salidas controladas al patio, actividades recreativas y visitas familiares semanales. En tanto, Luciano Pertossi atravesó distintos períodos de aislamiento, aunque versiones que circularon sobre un supuesto intento de suicidio nunca fueron confirmadas oficialmente por las autoridades penitenciarias.

Por su parte, Enzo Comelli centra gran parte de su tiempo en actividades deportivas y recreativas, mientras que Matías Benicelli asiste a clases y talleres educativos dentro del penal, con el objetivo de mantener una rutina estructurada durante el cumplimiento de su condena.

Los condenados a 15 años: estudios y talleres

Los otros tres integrantes del grupo —Blas Cinalli, Ayrton Viollaz y Lucas Pertossi— fueron condenados a 15 años de prisión por su rol como partícipes secundarios en el crimen.

Cinalli, el más joven de los condenados, participa de talleres educativos, actividades físicas y espacios recreativos. Viollaz también se encuentra integrado a propuestas similares dentro del establecimiento penitenciario.

Lucas Pertossi, el mayor del grupo, estudia la carrera de Abogacía y asiste a talleres de cocina y huerta, de acuerdo con lo informado por su entorno familiar, en el marco de las actividades de reinserción que ofrece el penal.

Visitas, rutina carcelaria y una causa aún abierta

Todos los condenados pueden recibir visitas una vez por semana, generalmente los días jueves. Durante esos encuentros, los familiares también les acercan alimentos y elementos básicos para la vida cotidiana dentro de la cárcel.

Mientras tanto, el futuro judicial del grupo permanece abierto. La decisión que adopte la Corte Suprema de Justicia de la Nación será determinante para confirmar o modificar las penas impuestas. A seis años del crimen de Fernando Báez Sosa, el caso continúa siendo una herida abierta en la sociedad argentina, tanto por la brutalidad del hecho como por el profundo impacto que generó en el debate sobre la violencia, la responsabilidad colectiva y el rol de la Justicia.