Alarma industrial por la posible caída de 3.000 empresas este año

Un informe advierte sobre el riesgo para 105.000 empleos por la caída de la producción, el freno del mercado interno y la presión de las importaciones.

La crisis del sector manufacturero suma una nueva señal de alerta. Una estimación difundida por La Nación advierte que más de 3.000 empresas industriales podrían cerrar durante 2026, impulsadas por la caída de la actividad, la contracción del mercado interno y una creciente presión de los productos importados sobre la fabricación nacional.

La proyección se elaboró a partir de datos oficiales y relevamientos de las distintas cámaras del sector fabril. Según consigna el informe, entre septiembre de 2023 y abril de 2026 ya habrían cerrado alrededor de 2.000 empresas industriales, registrando una pérdida sostenida de establecimientos productivos a lo largo de los últimos doce meses.

El impacto de este escenario excede el cierre de persianas y amenaza de manera directa al mercado de trabajo. De mantenerse la tendencia actual durante lo que resta del año, se estima que alrededor de 105.000 puestos laborales —sumando empleos directos e indirectos del rubro manufacturero— podrían verse severamente afectados.

Caída de la actividad y el efecto sándwich

Uno de los factores determinantes detrás de este diagnóstico es la baja utilización de la capacidad instalada. Diversas ramas de la industria operan muy por debajo de sus niveles habituales, lo que dificulta sostener los costos fijos de financiamiento, salarios y servicios públicos frente a la retracción de las ventas.

A este cuadro de situación, los dirigentes del sector lo definen como un «efecto sándwich»: por un lado, la pérdida del poder adquisitivo debilita la demanda en el mercado local; por el otro, el incremento en el ingreso de productos importados compite de forma directa con la producción nacional, reduciendo drásticamente los márgenes de rentabilidad, en especial entre las pequeñas y medianas empresas.

Cruce entre la UIA y el Gobierno nacional

El panorama generó un nuevo contrapunto entre el equipo económico nacional y los representantes fabriles. El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, cuestionó los recientes dichos del ministro de Economía, Luis Caputo, señalando que «no son declaraciones que ayuden al diálogo», luego de que el funcionario descalificara a quienes advierten sobre el deterioro del sector.

Frente a este escenario, entidades industriales de distintas provincias reclaman medidas urgentes para recuperar la competitividad, moderar el costo del financiamiento y sostener la inversión productiva antes de que se profundicen los procedimientos preventivos de crisis, suspensiones y despidos.