ATE solicitó formalmente conocer la aptitud psicofísica de Javier Milei
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE), mediante una presentación firmada por su secretario general Rodolfo Aguiar, formalizó una solicitud de Acceso a la Información Pública ante la Jefatura de Gabinete de Ministros del Poder Ejecutivo Nacional. El pedido tiene como objetivo central determinar de manera oficial si existe algún examen, junta médica, certificado o dictamen profesional que avale la aptitud psicofísica y psíquica del presidente Javier Milei para el desempeño de sus funciones gubernamentales.
El documento, fechado el 15 de septiembre de 2026 y amparado en la Ley N° 27.275 de Acceso a la Información Pública y su Decreto Reglamentario N° 206/2017, establece una serie de puntos concretos dirigidos a la administración central. En primer lugar, la entidad sindical requiere saber si en la actualidad cuenta la Presidencia de la Nación u organismos dependientes con alguna evaluación médica sobre el estado de salud del Jefe de Estado. En caso afirmativo, ATE solicitó que se informe la fecha de realización, el organismo o profesional interviniente y el resultado final expresado en términos de aptitud, aclarando expresamente que no se pretende acceder al detalle clínico, diagnóstico o historial médico privado del mandatario.
Asimismo, la solicitud pone el foco en el marco regulatorio e institucional del país. El gremio indagó sobre la existencia de normativas, protocolos o reglamentos internos —ya sean vigentes o en etapa de proyecto— que prevean la realización de controles periódicos de salud mental y física aplicables a la figura presidencial. Esta demanda se fundamenta en las atribuciones conferidas por la Constitución Nacional en su artículo 99, incisos 1° y 12°, que definen al Presidente de la Nación como el Jefe Supremo de la Nación y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas. En ese aspecto, ATE requirió que, ante una eventual denegatoria total o parcial del pedido, la Jefatura de Gabinete emita una respuesta por escrito debidamente fundada bajo las excepciones contempladas en el artículo 8° de la norma, aplicando los criterios de la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP).
Desde el punto de vista sindical y político, la medida impulsada por el Consejo Directivo Nacional de ATE remarca la profunda asimetría existente entre los requisitos exigidos a los trabajadores estatales de base y aquellos aplicados a las máximas autoridades electas. Según argumentó el secretario general Rodolfo Aguiar, a cualquier ciudadano que ingresa a la administración pública nacional se le exige de forma obligatoria el cumplimiento de un estricto examen preocupacional. Sin embargo, no existe una exigencia similar para quien conduce los destinos del Estado y administra los recursos públicos, lo que a criterio del sindicato representa un vacío normativo de gravedad institucional.
Las repercusiones del pedido se extendieron a la arena pública tras las severas declaraciones expresadas por Aguiar en sus canales oficiales. El dirigente denunció la presencia de supuestos «desequilibrios evidentes» en la conducción del Ejecutivo y advirtió que la falta de aptitud psicofísica para el ejercicio de la función pública podría acarrear consecuencias jurídicas de enorme magnitud, incluyendo la eventual nulidad de los actos y decretos firmados durante la gestión. Finalmente, la conducción de ATE anunció que no se limitará a este pedido puntual, sino que promoverá un proyecto de ley para que las evaluaciones psicofísicas sean de carácter obligatorio para la totalidad de las candidaturas a cargos electivos en el país.



