Canasta básica en Bahía Blanca: una familia necesitó 1,6 millones para no ser pobre

Según el último informe del Creebba, la Canasta Básica Total registró una suba del 3,1% en marzo. El umbral de indigencia para un hogar tipo se ubicó en $704.003.

El costo de vida en Bahía Blanca continúa su tendencia ascendente, según revelaron los datos procesados por el Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca (Creebba). Durante el mes de marzo de 2026, una familia tipo integrada por dos adultos y dos menores necesitó un ingreso total de $1.633.286 para cubrir el conjunto de bienes y servicios esenciales que integran la Canasta Básica Total (CBT). Este valor marca el límite por debajo del cual un hogar es considerado pobre.

Por su parte, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que determina la línea de indigencia al contemplar exclusivamente los requerimientos calóricos mínimos, se situó en $704.003. Ambos indicadores mostraron un incremento del 3,1% respecto al mes anterior. En términos interanuales, el impacto es aún más evidente: la canasta alimentaria acumuló un alza del 29,4%, mientras que la total aumentó un 28,8% en los últimos doce meses.

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El comportamiento de los precios

El análisis detallado del Creebba permite identificar cuáles fueron los productos que más presionaron sobre el bolsillo de los bahienses. En el rubro alimentario, la mortadela encabezó los aumentos con un 16,9%, seguida por la lechuga (14,6%) y el hueso con carne (10,8%). Otros productos con subas significativas fueron la margarina (8,9%), el café (8,7%) y los jugos concentrados (8,5%). En cuanto a los cortes de carne, la carnaza común y la nalga registraron incrementos del 8,4% y 8,1% respectivamente.

Sin embargo, el informe también registró bajas estacionales en algunos artículos de la canasta. La manzana mostró una caída notable del 18,8%, las arvejas en lata bajaron un 10,2% y la zanahoria descendió un 9,5%. También se abarataron la banana (-7,8%) y el tomate (-7,2%).

Impacto en los servicios y otros hogares

No solo los alimentos impulsaron el indicador. Los rubros no alimentarios jugaron un papel preponderante en la conformación de la CBT, con aumentos destacados en servicios educativos (coincidiendo con el inicio del ciclo lectivo), calzado, servicios sanitarios, gas y artículos de cuidado personal. La variación mensual de la canasta total se ubicó levemente por encima del índice de precios al consumidor (IPC) general para el mismo período.

La composición del hogar también determina necesidades financieras distintas:

  • Hogar de cinco integrantes: Requirió $1.871.143 para evitar la pobreza.

  • Pareja joven: El costo de su canasta total ascendió a $940.857.

  • Pareja de adultos mayores: El umbral se ubicó en $745.286.

Este escenario refleja la presión sostenida sobre los ingresos familiares en la ciudad, donde el costo de los gastos más básicos e ineludibles sigue creciendo a un ritmo que desafía la capacidad de ahorro y consumo de los bahienses.