Caso Makintach: Veredicto final por la jueza del escándalo Maradona

Last Updated: 18 de noviembre de 2025By

El destino institucional de la jueza Julieta Makintach se sella este martes en La Plata, cuando el Jurado de Enjuiciamiento bonaerense anuncie si será expulsada del Poder Judicial o si conservará su cargo, a pesar de haber presentado su renuncia. La magistrada está al borde de la destitución por la grave acusación de haber participado en el documental «Justicia Divina» mientras integraba el tribunal que debía juzgar la muerte de Diego Maradona. La fiscalía y los abogados querellantes pidieron su destitución e inhabilitación perpetua, alegando que «mintió, presionó y manipuló» el proceso.

El Poder Judicial de la provincia de Buenos Aires enfrenta este martes un momento de alta trascendencia institucional. A las 10 de la mañana, en el Anexo del Senado provincial, el Jurado de Enjuiciamiento dará a conocer el veredicto final en la causa disciplinaria contra la jueza Julieta Makintach, cuyo nombre se convirtió en sinónimo de escándalo ético tras revelarse su participación en un proyecto documental sobre el caso Maradona.

El jury, integrado por diez miembros —cinco legisladores-abogados y cinco conjueces provenientes de La Plata, Morón y Lomas de Zamora—, debe decidir entre cuatro alternativas: la destitución (que implica su expulsión e inhabilitación), la continuidad en el cargo (a pesar de su suspensión preventiva), o la aplicación de una sanción menor. Aunque Makintach ya presentó su renuncia, esta aún no fue aceptada por el gobernador Axel Kicillof, dejando el peso de la decisión disciplinaria en manos del Jurado.

El documental prohibido y el conflicto de intereses

 

El origen del conflicto que puso a Makintach al borde de la expulsión radica en su vinculación con el proyecto audiovisual titulado “Justicia Divina”. La jueza, quien con 27 años de trayectoria integraba el TOC Nº 2 de San Isidro y actuó como subrogante del TOC Nº 3 en las primeras instancias del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, fue descubierta participando activamente en la filmación de ese documental.

Para la acusación, este acto constituyó una gravísima falta ética y un flagrante conflicto de intereses. La magistrada habría utilizado recursos estatales y su posición dentro del tribunal para promover un «proyecto personal», comprometiendo la objetividad e imparcialidad requeridas para un juicio de tal magnitud. La participación también involucró a personas cercanas a ella, como su amiga María Lía Vidal Alemán y el guionista Juan Manuel D’Emilio.

La acusación demoledora: “Mintió, presionó y manipuló”

 

Durante el proceso, la fiscal general de Necochea, Analía Duarte, en representación de la Procuración, fue contundente al reclamar la destitución y la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. Duarte sostuvo que la jueza “manipuló el proceso”, “abusó de su poder” y utilizó recursos del Estado indebidamente.

A esta línea se sumó el abogado Rodolfo Baqué, quien lanzó una frase lapidaria sobre la pérdida de confianza pública, esencial para la Justicia: “Si el pueblo pierde la confianza en un juez, ese juez debe ser apartado”. El presidente del Colegio de Abogados de San Isidro, Guillermo Sagués, también reforzó la acusación, señalando que la magistrada engañó a sus colegas y mintió al propio Jurado.

Testimonios que la incriminaron

 

El expediente de la causa se vio reforzado por testimonios clave que desmintieron la versión de Makintach. Su colega en el TOC Nº 3, el juez Maximiliano Savarino, fue uno de los testigos más duros: “Era manipuladora, mentirosa y nos engañó todo el tiempo”.

Pero quizás el testimonio más sensible fue el de Gianinna Maradona. La hija del «Diez» declaró ante el jury y afirmó que la jueza le había negado la existencia del documental cuando ella misma le preguntó. «Cuando vi todo, me quería morir», sostuvo Gianinna, confirmando el engaño perpetrado por la magistrada. Estos testimonios, junto con los chats revelados entre Makintach y los otros jueces, socavaron la defensa de la magistrada.

La defensa y la despedida de la Justicia

 

La defensa de Makintach, a cargo de los abogados Darío Saldaño, Nicolás Urrutia y Juan Martín Cerolini, rechazó categóricamente los cargos, asegurando que «no probaron nada» y negando que hubiera filmaciones clandestinas, insistiendo en que la presencia de cámaras era de conocimiento de todos los integrantes del tribunal.

Sin embargo, el final del juicio disciplinario estuvo marcado por la tensión emocional de la propia jueza, quien volvió a tomar la palabra para anunciar su retiro. “No quiero pertenecer más a este sistema de justicia. A la Justicia no vuelvo más”, afirmó visiblemente quebrada, pidiendo disculpas al Poder Judicial y a las familias de las víctimas. Pese a su dramática renuncia pública, insistió en que jamás buscó fama ni beneficios económicos.

Mientras el Jurado delibera el destino de Makintach, el juicio por la muerte de Maradona ya tiene nueva fecha: se realizará el 17 de marzo y estará bajo la competencia del TOC Nº 7 de San Isidro. El veredicto de hoy marcará un precedente sobre el estándar ético y disciplinario para los magistrados en casos de alta exposición pública.