Concejales de Libertad Avanza denunciaron destrato de la delegada de Sierra de la Ventana
Durante la última sesión del Concejo Deliberante, los ediles libertarios relataron un tenso episodio ocurrido en el corralón municipal. El oficialismo justificó el accionar de la funcionaria alegando falta de aviso previo sobre la visita.
La sesión del Concejo Deliberante celebrada anoche se vio marcada por una fuerte denuncia pública realizada por el bloque de concejales de Libertad Avanza (LLA). Los ediles expusieron ante el cuerpo un incidente ocurrido el pasado viernes 10 de abril en la localidad de Sierra de la Ventana, donde, según indicaron, fueron víctimas de «destrato» por parte de la delegada municipal.
De acuerdo con el relato de los concejales libertarios, el hecho tuvo lugar durante la mañana del viernes mientras realizaban una visita de rutina al corralón municipal de la localidad serrana. Los ediles explicaron que el objetivo de la recorrida era observar el estado de las dependencias y las condiciones de trabajo, pero la actividad se vio interrumpida por la llegada de la funcionaria a cargo de la delegación.
El eje del conflicto
Según denunciaron los representantes de LLA, la delegada se presentó en el lugar y los increpó de manera hostil. El argumento esgrimido por la funcionaria habría sido que la presencia de los concejales representaba una interrupción injustificada de la jornada laboral de los empleados municipales allí presentes.
Los denunciantes calificaron el tono de la delegada como inapropiado para una autoridad municipal, señalando que la interacción se desarrolló de «mala manera» y obstaculizó su labor de control y representación legislativa.
La respuesta del oficialismo
Por su parte, el bloque oficialista no negó la existencia del altercado, aunque ensayó una breve defensa del accionar de la delegada municipal. Desde las bancadas del gobierno argumentaron que la situación se originó a partir de una falta de formalidad por parte de los ediles libertarios, señalando que no se había informado fehacientemente que se realizaría una visita a dicha dependencia.
Para el oficialismo, la llegada imprevista de los legisladores al área de trabajo pudo haber generado la reacción de la funcionaria, quien priorizó el normal desenvolvimiento de las tareas en el corralón.
Preocupación por el clima democrático
Más allá de las diferencias de criterio sobre si una visita legislativa requiere o no aviso previo, el episodio deja un sabor amargo en el recinto. El intercambio en la sesión de ayer dejó en evidencia la tensión política existente en el distrito de Tornquist.
El respeto institucional entre los funcionarios del Departamento Ejecutivo y los integrantes del Honorable Concejo Deliberante es un pilar fundamental de la vida republicana. De confirmarse el tenor de las agresiones denunciadas, el hecho se posiciona como un antecedente negativo para la convivencia democrática y el diálogo institucional que requiere la gestión local.

