Condenado por ser coautor de una estafa virtual a mujer de Bahía Blanca

Last Updated: 14 de noviembre de 2025By

Un hombre de Capital Federal, identificado como Marcos Javier Blanco, recibió una pena de un año de prisión de ejecución condicional por su participación clave en un fraude que le costó a una mujer de Bahía Blanca más de 420.000 pesos en 2020. El ardid, conocido como «estafa del amor» o «del paquete», utilizó la promesa de una relación virtual y un supuesto envío de regalos para obligar a la víctima a realizar costosas transferencias bancarias para liberar la encomienda de una falsa aduana.

El Juzgado Correccional N.º 2 de Bahía Blanca, a cargo de la jueza Susana González La Riva, dictó sentencia contra Marcos Javier Blanco, hallándolo culpable como coautor del delito de estafa. La condena impuesta es de un año de prisión, cuyo cumplimiento se ha dejado en suspenso (ejecución condicional), además de someter al condenado a una serie de reglas de conducta por el término de dos años.

La investigación, llevada adelante por la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIJ) N.º 20, encabezada por el fiscal Rodolfo De Lucía, logró reconstruir la compleja maniobra delictiva que tuvo lugar entre noviembre de 2019 y enero de 2020, afectando el patrimonio de una residente local.

La anatomía de una estafa: Amor, mentiras y aduanas falsas

 

El esquema fraudulento se montó a partir de un contacto virtual. Un individuo, que se presentaba como un ciudadano polaco, inició una relación a distancia con la víctima a través de correo electrónico. Con el paso de los días, la relación se profundizó en el ámbito virtual, creando un vínculo de confianza que fue la base del posterior engaño.

En el pico de esta relación ficticia, el supuesto ciudadano polaco le comunicó a la mujer que le enviaría una valija con regalos desde el exterior, indicando que, poco después, viajaría a la Argentina para encontrarse con ella.

El punto de inflexión del fraude se produjo el 6 de enero de 2020. La mujer recibió un correo electrónico aparentemente enviado por una empresa de correo extranjera. Este mensaje no solo confirmaba el supuesto envío, sino que advertía que la valija contenía objetos de valor y que se encontraba retenida en la Aduana de México. Para poder «liberar» el paquete y garantizar su llegada a Bahía Blanca, la mujer debía abonar una suma de dinero por gastos aduaneros y gestiones burocráticas.

Bajo la presión del ardid montado, la víctima, creyendo la historia de su supuesto interés romántico y la autenticidad del paquete, realizó una serie de transferencias a una cuenta bancaria.

El rol clave del coautor: El «mule» que cobró el dinero

 

La investigación de la UFIJ N.º 20 se centró en rastrear el destino del dinero. Se comprobó que los fondos fueron transferidos a una cuenta del Banco Galicia identificada a nombre de Marcos Javier Blanco, el condenado. La víctima efectuó tres transferencias separadas por un total de 423.700 pesos (sumas de 112.600, 3.100 y 308.000 pesos, respectivamente), una cifra considerable para principios de 2020.

Blanco, residente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, no solo recibió el dinero en su cuenta, sino que la Justicia constató que no realizó ninguna denuncia sobre movimientos desconocidos ni dio aviso de las transferencias. Por el contrario, procedió a retirar la totalidad de los fondos tanto por caja como a través de cajeros automáticos, consolidando su participación como coautor y eslabón fundamental en la consumación de la estafa.

Este rol es conocido en la jerga delictiva como el de «mula financiera» o money mule, una figura que ofrece sus datos bancarios a cambio de una comisión, permitiendo a los autores intelectuales del fraude (que suelen operar desde el exterior, como en este caso) blanquear y retirar el dinero de forma rápida y anónima.

Precedentes y advertencias

 

La importancia de este fallo judicial radica en la condena de un eslabón dentro de un tipo de delito que se ha masificado con el auge de las comunicaciones digitales: las «Estafas Nigerianas» o «Estafas del Amor». Expertos en ciberseguridad advierten que estas maniobras explotan la vulnerabilidad emocional y la avaricia de las víctimas, combinando un relato seductor (el enamorado extranjero, la herencia, el tesoro) con la urgencia de un pago por trámites (aduana, impuestos, abogados).

Un elemento que pesó en la causa contra Blanco fue la existencia de antecedentes similares. Se informó que el imputado deberá enfrentar próximamente un juicio en Capital Federal por dos hechos de características idénticas, lo que sugiere un patrón de conducta delictiva bien establecido en la colaboración de estos fraudes internacionales.

La pena de ejecución condicional, contemplada en el Código Penal argentino para penas menores a tres años, exige al condenado el estricto cumplimiento de las reglas de conducta impuestas por el juzgado durante el plazo de dos años. El incumplimiento de estas normas, o la comisión de un nuevo delito, implicaría la revocación de la condicionalidad y el cumplimiento efectivo de la pena de prisión dictada.

Las autoridades judiciales y la UFIJ N.º 20 instan a la población a extremar los cuidados con los contactos virtuales que solicitan dinero, especialmente bajo argumentos de paquetes retenidos en aduanas o herencias bloqueadas, ya que son indicadores claros de estafas diseñadas para robar el patrimonio de los ciudadanos.