Crece la tensión en el Hospital Italiano por una nueva ola de despidos

Desde fines de febrero se registraron 10 cesantías en diversos sectores del centro de salud. Desde el gremio ATSA denuncian persecución contra quienes participaron de los reclamos y advierten que el lunes habrá una audiencia clave en el Ministerio de Trabajo.

La crisis institucional y laboral en el Hospital Italiano de Bahía Blanca sumó un nuevo capítulo de incertidumbre tras confirmarse una serie de despidos que afectan a personal de distintas áreas. Según datos brindados por la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), desde el pasado 25 de febrero y hasta la jornada de ayer, se contabilizaron un total de 10 trabajadores desvinculados de la institución.

Rodrigo Britos, dirigente de ATSA y Congresal Nacional de FATSA, brindó detalles sobre el alcance de estas medidas, que afectaron a empleados de los sectores de Farmacia, limpieza (mucamas), administrativos y otras áreas operativas. La preocupación gremial radica no solo en la pérdida de los puestos de trabajo, sino en las formas en que se están ejecutando estas salidas. «Los telegramas dicen que están cesanteados. Hemos notado que varios de los compañeros que hablaron en marchas y reclamos previos fueron despedidos, por lo que creemos que existe una clara persecución», afirmó Britos.

Audiencia clave y advertencia de medidas

El conflicto se trasladará el próximo lunes a la delegación local del Ministerio de Trabajo. Allí se llevará a cabo una audiencia de la que participarán representantes de la firma Confederada, el gremio de la Sanidad, autoridades del Hospital Italiano, delegados y los propios trabajadores cesanteados.

Desde el sindicato mantienen una postura firme: la prioridad absoluta es la reincorporación inmediata de los 10 trabajadores. No obstante, Britos lanzó una advertencia en caso de que la patronal mantenga las cesantías: «Si no hay reincorporación, vamos a exigir que en un plazo de 48 o 72 horas se realice el pago total y efectivo de las indemnizaciones correspondientes».

Preocupación por el servicio y los salarios

El impacto de estos despidos también se siente en la operatividad del hospital, ya que se trata de empleados con variada antigüedad cuyos puestos no están siendo cubiertos por nuevo personal, lo que restringe la capacidad de atención en áreas sensibles.

A este panorama se suma la inestabilidad en el cobro de los haberes. Aunque la institución viene cumpliendo con los pagos, los trabajadores denuncian que reina la incertidumbre mes a mes, debiendo indagar constantemente sobre la fecha exacta en la que se acreditarán sus salarios. «Le pido a todos los actores involucrados que la audiencia del lunes tenga un resultado positivo para los trabajadores», concluyó el dirigente.