Echaron a dos gerentes de la CNEA tras reclamar por los despidos
Se trata de los responsables de las áreas de Energía Nuclear e Investigación, quienes habían denunciado la virtual paralización de sectores clave tras la desvinculación de 60 trabajadores. Desde la conducción del organismo rechazaron las acusaciones y afirmaron que los funcionarios desplazados se oponían a los lineamientos oficiales.
La crisis interna en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) sumó un nuevo foco de conflicto institucional. Dos gerentes de alta jerarquía del organismo fueron desplazados de sus cargos tras haber solicitado formalmente la reincorporación de personal despedido y alertar sobre una virtual paralización en áreas operativas estratégicas.
Los funcionarios removidos son Juan Manuel Ranalli, hasta entonces a cargo del área de Energía Nuclear, y Karina Alejandra Pierpauli, quien lideraba el Área de Investigación, Desarrollo y Aplicación. Entre ambas órbitas técnicas coordinaban el trabajo de aproximadamente 1.400 personas. La salida de ambos se precipitó luego de que presentaran sus objeciones ante el presidente de la CNEA, Martín Porro, sumándose a una ola de reclamos internos que ya acumula nueve notas de funcionarios jerárquicos para intentar revertir 24 de las 60 desvinculaciones ejecutadas a fines de junio.
En sus presentaciones, Ranalli había advertido que la interrupción de los vínculos laborales genera un perjuicio directo sobre la operatividad de instalaciones críticas y proyectos de absoluta relevancia institucional. Según argumentó, los despidos contradicen los lineamientos de generación de recursos y exportación que habían sido formulados por las propias autoridades del sector en mayo de 2026.
Por su parte, la conducción de la CNEA rechazó categóricamente las denuncias de parálisis operativa. A través de canales oficiales, las autoridades aseguraron que la selección del personal saliente se realizó sobre la base de criterios de duplicidad de tareas, inasistencias o perfiles no indispensables, ratificando que ningún área crítica se encuentra en riesgo. Asimismo, desde el entorno de Porro señalaron que las solicitudes de reincorporación provienen de gerentes a quienes ya se les había pedido la renuncia por estar en desacuerdo con el rumbo de la gestión actual.
El conflicto en la CNEA se da en un contexto de profunda reestructuración presupuestaria. Según datos de la plataforma Presupuesto Abierto, las partidas provenientes del Tesoro Nacional hacia el organismo de energía atómica registraron una caída real del 52,1% en los últimos tres años. En paralelo, el nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, confirmó desde la Casa Rosada que la estructura organizativa sufrió una reducción del 57,83%, pasando de 645 puestos a 272 con el objetivo de dotar de mayor dinamismo y modernización a los proyectos en curso. Ante este escenario de ajuste, diversas entidades del sector científico, como la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Física y Naturales, manifestaron su profunda preocupación por el estado del Sistema Nacional de Ciencia y Técnica.

