De las pasarelas al negacionismo: Karen Reichardt busca reformular el 24 de marzo

La diputada de La Libertad Avanza y exmodelo presentó un proyecto de ley para modificar el nombre del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Bajo el eufemismo de la «historia completa», la legisladora reflota teorías que intentan relativizar el terrorismo de Estado.


En un nuevo capítulo de la batalla cultural que intenta dar el oficialismo sobre los años más oscuros de la Argentina, la diputada nacional Karen Reichardt (La Libertad Avanza) presentó un proyecto de ley para alterar la esencia del 24 de marzo. La iniciativa busca que la fecha pase a denominarse «Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia Completa», una terminología que, para los organismos de derechos humanos y el consenso histórico, no es más que una pantalla para el negacionismo.

Reichardt, cuya trayectoria previa al Congreso se divide entre las pasarelas, la conducción televisiva y las portadas de revistas como Playboy en los años 90, utilizó sus redes sociales para difundir la propuesta. Según la legisladora, el objetivo es evitar «silencios» y ofrecer una «mirada completa», ignorando que el juicio a las juntas y las décadas de investigaciones judiciales ya han establecido con claridad la diferencia entre los delitos comunes y el plan sistemático de exterminio ejecutado desde el Estado.

Un cambio de nombre con trasfondo ideológico

El proyecto de la exvedette apunta directamente contra la Ley 25.633, que instituyó el feriado en 2002. Al añadir la palabra «completa», Reichardt se alinea con los sectores que intentan equiparar el accionar de las organizaciones guerrilleras con el terrorismo de Estado, una postura que la justicia argentina ha rechazado sistemáticamente al calificar los crímenes de la dictadura como delitos de lesa humanidad e imprescriptibles.

«Necesitamos respeto por todas las víctimas», argumentó la funcionaria en su cuenta de X, adjuntando capturas del documento presentado en el Congreso. Sin embargo, su propuesta no hace mención a la sistematicidad de las desapariciones, las torturas ni el robo de bebés, pilares sobre los cuales se construyó el actual «Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia».

De Playboy al debate por la dictadura

La incursión de Reichardt en este tipo de debates genera ruidos incluso dentro del arco político, no solo por su falta de formación en la materia, sino por el contraste de su perfil mediático con la gravedad de la temática que intenta intervenir. Quien supo ser una de las figuras más reconocidas del espectáculo en los 90, hoy ocupa una banca desde donde impulsa una agenda que busca desmantelar los acuerdos sociales básicos logrados desde el regreso de la democracia en 1983.

Mientras el país se encamina a una nueva conmemoración del golpe cívico-militar, este tipo de proyectos legislativos solo parecen profundizar una grieta que, lejos de buscar la «verdad», intenta reescribir la historia a medida de los intereses de la nueva derecha.