Delfina Wagner reveló su historia con Chano y denunció violencia en su relación con Alfa
En una entrevista íntima, la joven habló de su breve romance con el músico, al que definió como respetuoso, y contrastó ese vínculo con la relación conflictiva que mantuvo con Walter “Alfa” Santiago, que derivó en denuncias judiciales.
Durante una entrevista en El Living, el ciclo audiovisual de News Digitales, Delfina Wagner expuso uno de los capítulos más delicados de su vida pública al hablar abiertamente de sus vínculos sentimentales con Chano Moreno Charpentier y con Walter “Alfa” Santiago, ex participante de Gran Hermano. Su testimonio trazó un fuerte contraste entre una relación que describió como sana y otra que, según relató, estuvo marcada por situaciones de violencia y terminó en la Justicia.
Wagner confirmó que existió un romance con Chano, aunque aclaró que se trató de un vínculo breve que hoy quedó en el pasado. “Sí, pasaron cosas”, reconoció, pero enfatizó que fue una relación basada en el respeto y pidió expresamente que no se la compare con otras experiencias personales. Según explicó, nunca hubo episodios de violencia ni manipulación.
La joven también destacó la admiración artística que siente por el músico y contó que actualmente mantienen una relación cordial. Señaló que comparten encuentros sociales y recitales, además de conversaciones vinculadas al mundo del streaming. Incluso dejó abierta la posibilidad de una futura colaboración musical, al remarcar que la música es hoy el espacio donde encuentra mayor comodidad para expresarse.
Denuncias y medidas judiciales
El tono de la entrevista cambió cuando Wagner se refirió a su relación con Alfa. Allí su relato se volvió más crudo y reflexivo. “La única culpa que siento fue haber dejado que la violencia avance y no haber puesto un freno al principio”, afirmó, al describir una dinámica que, según sostuvo, estuvo atravesada por celos, control y manipulación.
De acuerdo con su testimonio, el ex participante de Gran Hermano opinaba sobre su vestimenta, su cuerpo y decisiones personales, lo que la llevó —según dijo— a modificar aspectos de su apariencia y conducta. Wagner explicó que ese proceso afectó su autoestima y su libertad, hasta el punto de naturalizar situaciones que hoy identifica como violencia.
La joven confirmó que la relación derivó en denuncias formales y en la intervención de la Justicia. Indicó que realizó presentaciones judiciales y que obtuvo un botón de pánico y una orden de alejamiento, medidas que también alcanzan a su pareja actual, tras atravesar episodios de miedo y hostigamiento.
Además, relató que después de la ruptura recibió amenazas y evitó regresar a buscar pertenencias personales por temor a nuevas situaciones de riesgo. Según explicó, priorizó su seguridad, aun cuando eso implicara perder objetos materiales.
Revictimización y exposición pública
Otro de los ejes centrales de su testimonio fue la revictimización social. Wagner señaló que todavía recibe burlas y comentarios que reducen su identidad pública a esa relación conflictiva. En ese sentido, cuestionó que muchas veces su palabra sea descalificada por su pasado y advirtió sobre la naturalización de la estigmatización hacia mujeres jóvenes.
En el tramo final de la entrevista, sostuvo que decidió hablar públicamente con un objetivo preventivo. “Quiero que no le pase a ninguna otra mujer”, afirmó. También remarcó la asimetría de edad y de poder que existía en la relación y aseguró que hoy busca reconstruir su identidad a través de la música, el streaming y una mirada crítica sobre su propia experiencia.
Sus declaraciones reavivaron el debate sobre la violencia en las relaciones, la exposición mediática y el impacto que tienen las historias personales cuando se vuelven parte de la agenda pública.

