Deterioro laboral: Crecen la informalidad y el pluriempleo tras dos años de gestión libertaria

Deterioro laboral: Crecen la informalidad y el pluriempleo tras dos años de gestión libertaria

Un informe del Centro CIFRA de la CTA de los Trabajadores reveló una severa degradación en el mercado de trabajo interno, caracterizada por la destrucción de puestos registrados con plenos derechos y el refugio forzado de la población en la precariedad económica para intentar sostener sus ingresos.


El balance de los primeros dos años de la gestión económica de La Libertad Avanza arrojó un saldo profundamente negativo en materia laboral, según el último documento técnico publicado por el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA), vinculado a la CTA de los Trabajadores. El estudio advierte que la dinámica actual del mercado de trabajo no solo se caracteriza por una menor disponibilidad de puestos formales, sino por una precarización estructural donde el empleo informal y el cuentapropismo precario se han convertido en las únicas alternativas de supervivencia frente a la crisis.

A pesar de las oscilaciones de la actividad económica global y de las narrativas oficiales sobre reactivación, la capacidad de generación de empleo genuino se encuentra estancada, consolidando un esquema de exclusión y pérdida de derechos para los asalariados.

Destrucción del empleo formal y el auge del trabajo «refugio»

El dato más alarmante del informe detalla que la economía argentina experimentó una fuerte regresión en la calidad ocupacional. En los últimos dos años se perdieron un total de 265.800 puestos de trabajo asalariados registrados con plenos derechos laborables. Esta destrucción del empleo formal no fue compensada por una absorción equivalente en condiciones de legalidad, sino por un incremento de 345.700 puestos no asalariados, compuestos principalmente por trabajadores por cuenta propia de carácter informal.

Desde el centro de investigación explicaron que este crecimiento de la informalidad responde estrictamente a la consolidación de «actividades refugio». Ante la falta de oportunidades en el sector privado formal y la contracción del empleo estatal, las personas se ven obligadas a volcarse al comercio ambulante, las changas y los servicios desregulados para garantizar un ingreso mínimo de subsistencia, desprovistos de obra social, aportes jubilatorios o paritarias. Este desplazamiento empujó la tasa de desocupación general al 7,5% hacia el cierre de la medición, acompañada por incrementos visibles en los índices de subocupación horaria.

Los sectores ganadores y perdedores del modelo

El informe de CIFRA puntualiza que la evolución del empleo está directamente ligada a un crecimiento económico profundamente desbalanceado y de carácter regresivo. El actual modelo promueve la expansión de sectores concentrados, altamente financieros y primarizados que, por su naturaleza, demandan muy poca mano de obra. Ramas como la intermediación financiera, las actividades extractivas primarias y determinados sectores de servicios hoteleros mostraron avances en sus márgenes, pero su derrame sobre el empleo total fue marginal, sumando menos de 14.000 puestos de trabajo.

En la vereda opuesta, las industrias intensivas en mano de obra sufrieron el impacto directo de la recesión del consumo y la apertura comercial:

  • La industria y la construcción: Destruyeron de forma conjunta casi 228.000 puestos de trabajo directos durante el período analizado.

  • La administración pública y la enseñanza: Registraron una pérdida neta de 51.600 puestos, afectada por los planes de racionalización del gasto público y despidos en el sector estatal.

Esta asimetría implica que por cada puesto generado en los sectores primario-financieros promovidos por el Gobierno, se desmantelaron múltiples fuentes de trabajo en la producción y la infraestructura nacional.

Caída del salario real y consolidación del pluriempleo

La degradación de las condiciones de vida se complementa con la persistente licuación del poder adquisitivo. De acuerdo con el relevamiento, los salarios registrados acumulan una contracción real promedio del 9% desde el inicio de la actual administración. No obstante, al ponderar el cálculo con una canasta de bienes y servicios actualizada (IPC reponderado), que mide con mayor precisión el impacto de los incrementos en alimentos básicos, tarifas y transporte, la pérdida del poder de compra real escala hasta el 13%.

Este escenario de salarios insuficientes, combinado con un techo estricto impuesto por el Ejecutivo nacional a las negociaciones paritarias, consolidó un fenómeno social en expansión: el pluriempleo. Actualmente, el indicador superó el 12% de la población activa. Esto significa que tener un trabajo formal ya no garantiza salir de la línea de pobreza, obligando a los jefes y jefas de hogar a acumular dos o más ocupaciones diarias para intentar cubrir el costo de la canasta básica total