Dueño de la financiera FISUR aseguró que busca saldar la deuda con los ahorristas
Alberto Alfonsi enfrentó el reclamo de más de 50 personas que exigen la devolución de sus depósitos frente al local de calle Humberto. El titular de la firma argumentó que los plazos dependen de resoluciones judiciales y problemas sucesorios.
La tensión en torno a la financiera FISUR sumó un nuevo capítulo este miércoles, cuando un nutrido grupo de ahorristas se concentró frente a la sede de la firma, ubicada en Humberto 311. En un escenario de creciente malestar, Alberto Alfonsi, uno de los propietarios de la compañía, decidió romper el silencio y atender los reclamos de más de 50 personas que exigen el retorno de sus ahorros, muchos de los cuales se encuentran retenidos desde septiembre del año pasado.
Durante la jornada, Alfonsi recibió primero a pequeños grupos dentro del local para luego salir a la puerta y hablar ante la multitud y los medios de comunicación presentes. En su discurso, el empresario apeló a su trayectoria para intentar calmar los ánimos: “Mi compromiso para cumplir son los 45 años que hace que estoy acá. Pienso seguir y sacar esto adelante, porque ni en los peores momentos del país, como en 2001, pasó una cosa de estas”, aseguró.
Sin embargo, al ser consultado por los plazos concretos para la devolución del dinero, Alfonsi evitó dar fechas precisas y delegó la responsabilidad en el ámbito legal. “Los tiempos no los pongo yo, los pone la Justicia”, afirmó. El titular de la financiera explicó que la demora se debe a dos factores principales: el estado de salud de su esposa, que le impide disponer libremente de los bienes conyugales, y el fallecimiento de un socio, lo que ha derivado en un juicio sucesorio que mantiene bloqueados ciertos activos de la empresa.
La respuesta de Alfonsi no logró conformar a los presentes. Varios de los ahorristas señalaron que las explicaciones son idénticas a las recibidas hace seis meses. “Es lo mismo de siempre, lo mismo que dice desde septiembre. Dice que tiene toda la intención y que va a devolver el dinero, pero así nos tiene hace medio año”, expresó una de las damnificadas. La desconfianza de los clientes radica en que, a pesar de las promesas de solución, el flujo de devoluciones sigue estancado, dejando a decenas de familias en una situación de incertidumbre financiera.

