El «modelo Rappi» en la reforma laboral: ¿Independientes o trabajadores encubiertos?

Last Updated: 9 de noviembre de 2025By

El Gobierno argentino impulsa una reforma laboral que busca establecer reglas claras para los trabajadores de plataformas digitales como Rappi, Pedidos Ya y Uber, categorizándolos como «repartidores independientes». La iniciativa genera un fuerte debate entre quienes celebran la flexibilidad y quienes alertan sobre la pérdida de derechos laborales adquiridos.

El concepto de «economía de plataformas» se consolida como uno de los ejes centrales de la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei, tanto en la «Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos» (anteriormente Ley Ómnibus) como en el ya impugnado Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023. El objetivo es claro: establecer un marco legal que promueva el desarrollo de estas plataformas tecnológicas, asegurando la «independencia» de los repartidores y conductores.

El proyecto busca regularizar la situación de un sector que, según estimaciones, abarca a alrededor de un millón de personas en el país, muchos de los cuales se desempeñan a tiempo parcial o como única fuente de ingresos. La propuesta clave es que estos trabajadores sean considerados «repartidores independientes» que prestan servicio de mensajería urbana a través de las aplicaciones, lo que, en esencia, les impediría exigir un contrato de trabajo bajo la Ley de Contrato de Trabajo (LCT) tradicional.


 

La esencia del modelo: Flexibilidad vs. derechos

 

Los puntos centrales de la regulación giran en torno a la libertad y autonomía de los prestadores de servicios. Según el borrador de la reforma, los repartidores:

  • Libertad de Conexión: Pueden conectarse a la plataforma en las jornadas y durante el tiempo que estimen convenientes, sin exigencia de una periodicidad mínima.
  • Aceptación/Rechazo de Pedidos: Tienen la potestad de aceptar o rechazar pedidos según su conveniencia, sin penalizaciones por no conectarse.
  • Modo de Prestación: Son libres de definir el modo en que prestan el servicio.

Esta flexibilidad, destacada por quienes apoyan la medida —incluyendo a abogados vinculados a las plataformas—, se presenta como una virtud que permite a los trabajadores organizar su tiempo y complementar ingresos.

Sin embargo, sindicatos y especialistas en derecho laboral advierten que esta categorización como «independientes» es una forma de «precarización garantizada» o un «fraude laboral», ya que elimina la posibilidad de que los trabajadores accedan a derechos fundamentales asociados a la relación de dependencia, como vacaciones pagas, aguinaldo, aportes jubilatorios, licencias por enfermedad o maternidad, y el derecho a una indemnización por despido.


 

El debate sobre la protección social y el rol de las plataformas

 

Una de las áreas más sensibles del debate es la seguridad social y los seguros. La reforma propone que la provisión de seguros de accidentes y los gastos derivados sean objeto de acuerdo entre las partes, sin establecer una responsabilidad exclusiva para la plataforma ni que esto implique un indicio de relación laboral o dependencia.

Organizaciones internacionales como la CEPAL y la OIT han señalado que, si bien el trabajo en plataformas ofrece bajas barreras de entrada y flexibilidad, a menudo excluye a los trabajadores del acceso a derechos de protección, exponiéndolos a mayores riesgos (de hecho, 2 de cada 10 trabajadores encuestados por la OIT sufrió un accidente mientras repartía en Argentina). Proponen, en cambio, la creación de un estatuto único que garantice un piso de protección a los trabajadores de plataforma, independientemente de su estatus laboral, algo que la actual propuesta del gobierno no parece contemplar plenamente.

La discusión sobre el «modelo Rappi» trasciende la mera clasificación legal. Pone de manifiesto la tensión global entre la innovación tecnológica, la flexibilidad empresarial y la necesidad de garantizar condiciones de trabajo decentes en la nueva economía digital. El resultado de esta reforma en Argentina sentará un precedente significativo para el futuro del empleo en el país.