Fábrica de calzado deportivo DASS cierra sus puertas en Coronel Suárez
El delegado de la fábrica, Hugo Melchior, confirmó el cierre de la planta y el despido de 360 trabajadores, atribuyendo la decisión a la imposibilidad de competir con productos asiáticos.
La fábrica de calzado deportivo DASS, ubicada en Coronel Suárez, cerró sus puertas después de más de 40 años de actividad, dejando sin empleo a 360 trabajadores. El delegado de la fábrica, Hugo Melchior, confirmó la noticia y atribuyó el cierre a la imposibilidad de competir con productos asiáticos.
«La fábrica lleva más de 40 años en Suárez fabricando calzado, indumentaria y balones», dijo Melchior. «Pero la realidad es que no podemos competir con los productos asiáticos o chinos. Producir un par de zapatillas vale $200.000 pesos, y sabemos que un par traído de afuera ya terminado, te sale cinco dólares más barato».
Melchior también criticó la política económica actual, afirmando que «esto es una consecuencia del modelo económico». «No podemos competir con los productos asiáticos o chinos», repitió.
La noticia del cierre de la fábrica ha generado una gran preocupación en la comunidad de Coronel Suárez, donde la DASS era una de las principales fuentes de empleo. Melchior reveló que los trabajadores están atravesando una situación de «incertidumbre y tristeza», y que la reinsertión laboral será «muy complicada».
«Ya es una situación irreversible por lo que dicen los telegramas que van llegando», dijo Melchior. «Es muy duro para los compañeros, y reinsertarse es muy complicado. Tengo 58 años, soy una persona grande. Si los chicos de entre 20 y 30 no pueden conseguir trabajo, imaginate alguien de mi edad; será muy difícil».
La comunidad de Coronel Suárez se ha solidarizado con los trabajadores de la DASS, y el intendente y el arco político han expresado su apoyo. Melchior agradeció la solidaridad y afirmó que «Suárez es chico, y siempre hubo solidaridad cuando se pierden puestos de trabajo».
La fábrica DASS había despedido a más de 400 trabajadores el año pasado, y el cierre de la planta es un golpe adicional para la comunidad. Melchior recordó que «el año pasado más de 400 compañeros quedaron fuera de la empresa. Y ahora comenzar el año con estas noticias es muy bravo. Hay que ponerle ganas para ver cómo salir de esto».

