Falsa médica en Chaco: atendió pacientes durante meses y firmó actas de defunción

Una mujer utilizó la matrícula profesional de un colega varón para ejercer en hospitales de la Región Sanitaria 2. Tras ser denunciada por sus compañeros por falta de capacitación, desapareció de los lugares que solía frecuentar. Investigan su responsabilidad en el fallecimiento de personas que estuvieron bajo su cuidado.


Una grave denuncia por ejercicio ilegal de la medicina sacude a la provincia de Chaco. Una mujer, cuya identidad no ha sido revelada, logró desempeñarse como médica de guardia durante al menos ocho meses en los hospitales de Quitilipi y Presidencia de la Plaza, utilizando una matrícula profesional que no le pertenecía. El caso salió a la luz tras una serie de negligencias que despertaron las sospechas de sus propios compañeros de trabajo.

La investigación se inició luego de que el personal de salud realizara una presentación formal en la Comisaría de Machagai. Según los informes, el número de matrícula que la mujer exhibía en sus sellos y formularios pertenece en realidad a un médico varón. El engaño fue confirmado por Orlando Di Nubila tras realizar una consulta ante el Ministerio de Salud Pública provincial.

Falta de capacitación y sospechas del personal

A pesar de haber sido contratada para realizar guardias activas, su desempeño generó dudas inmediatas entre los profesionales de los centros asistenciales. Di Nubila relató que la mujer mostraba una evidente falta de conocimientos básicos para su cargo.

Uno de los episodios más críticos ocurrió durante la Copa Indunor, un evento deportivo donde se registraron incidentes en el campo de juego. En esa oportunidad, las enfermeras notaron que la supuesta profesional no sabía realizar procedimientos elementales, al punto de que el personal de enfermería tuvo que encargarse de las suturas y marcarle los puntos debido a sus falencias técnicas.

El rastro de las actas de defunción

Lo más alarmante para las autoridades es el alcance de su actividad. Se estima que la mujer ejerció de manera ilegal desde agosto de 2025. Durante ese periodo, figuró de manera regular en los cronogramas de guardia de febrero, marzo y abril de 2026.

La gravedad del caso escala al confirmarse que la falsa médica firmó al menos nueve actas de defunción. «Atendió a personas que luego fallecieron», indicaron fuentes cercanas a la investigación, lo que abre una línea de indagación sobre si su impericia tuvo relación directa con los decesos. Actualmente, la mujer se encuentra prófuga: tras las denuncias y el inicio de las consultas ministeriales, desapareció de los centros de salud y su paradero es desconocido para las autoridades policiales.